* Un besito (mchuik) para J. C., mi nuevo master friend del Inventario.
miércoles, marzo 29, 2006
Hay opciones
* Un besito (mchuik) para J. C., mi nuevo master friend del Inventario.
sábado, marzo 25, 2006
A favor y en contra
Los Detractores:
* Ex amigas recientes
* Algunos antiguos jefes
* Compañeros de alguna cursada de mi primera época en la fac, cuando tenía demasiada energía para pelear
* Ami y api en cierto sentido
* Gente que se guía por las apariencias
Los Fans:
* Ex amigas que se dieron cuenta de su grave error (la lista de las que están aplicando para recuperarme es larga, claro que si la hiciera dejarían de intentarlo)
* Otros antiguos jefes (y alguno de los actuales)
* L. C. y su clan de seguidores
* Jóvenes emprendedores de diversa índole
* E
* Ami y api en diversos sentidos
* Gente que se guía por las apariencias
My own private Fox Life Chanel
El problema de las obsesiones es que sólo puede haber una en curso. La fantasía de la Chica Trinity me dura poco porque no puedo dedicarme a mil cosas a la vez si en todas pongo en juego mi integridad. Hago las mil pero todo el tiempo tengo la tentación de mandar 999 a la mierda y dedicarme sólo a una las 24 horas. La obsesión seleccionada puede ser las plantas, Proust, mi novio, el periodismo, Leibniz, la Guille, pintar, drogarme, los tritones, la literatura, el gimnasio, las canciones de Elliot Smith, el bricollage, “mi carrera”, un curso de fotografía o de aero pop dance. Dedicarme a eso con alma y vida, y el resto que caiga por un maldito vortex. El pero que viene tomando carrera, al que oigo galopar con frenesí y acercarse estrepitosamente es la Gran Culpa. Culpa por lo que se tragó el agujero negro: esas 999 cuestiones por las que moriría de no haber empeñado el crédito en otra cosa.
Lo peor es que este devaneo no conduce a nada, porque si la frivolidad es preocuparse por pelotudeces, entonces preocuparse por si uno es frívolo es algo así como la apoteosis del concepto (lo que sería su colmo). Entonces basta. Basta de Legaly blond, de Kim y Novak, basta de con cada separación podés bajar hasta 5 kilos. Cambiemos urgente de canal.
domingo, febrero 26, 2006
Freaks de Letras

El que quiera conocer en persona a varios de los personajes de este Blog, que venga, pase y vea
Modos de lo extraño es el resultado de una investigación colectiva. Los trece artículos reunidos en este volumen intentan indagar la "actualidad" de la filosofía nietzscheana en los debates contemporáneos sobre la alteridad y los modos alternativos de pensar la subjetividad. En diálogo con Deleuze, Heidegger, Merleau-Ponty, Cacciari, Agamben, Derrida y Toni Negri, los autores se proponen seguir las huellas del pensamiento posnitzscheano en torno a los conceptos de hospitalidad, comunidad y alteridad. En la presentación hablarán, además de Mónica B. Cragnolini, compiladora del volumen, Adrián Cangi y Alejandro Kaufmann.
domingo, febrero 19, 2006
Super Odeada
Tesoros personales
Dedíqueselo
La llamé y le dije sin eufemismos que todos sus colaboradores están hechos mierda: al margen de la Pipi que a punto de parir desfallece, devastada por el calor, Mariano –eterno marinero mareado por amor- no puede más que ocuparse del tratamiento de su mamá; Tetis está encarando su recientísima soltería y yo, como vaca sin cencerro de médico en médico. Sobrevivir y recuperarnos. Hasta nuevo aviso esos son los planes.
Más allá de las sorpresas, hay cosas que no cambian. Cuando verdaderamente la necesitamos ella está. Incluso desde su escorpianismo nos escucha y nos comprende. Incluso cuando piensa que estamos perdidos de la mente a niveles inconmensurables. Nos aconseja y nos alienta sin darse por vencida. ¿Qué vos querés escribir sobre los animales MD sobre maquillajes? Adelante, adelante. Ya les compré los CDs vígenes y también las cajitas de colores que me pidieron para guardarlos.
Vive retándome por todo lo que aún no hice, por mi falta de operatividad y mi obstinada insistencia en las peores elecciones. Hasta que escucha que soy yo la que se queja, frustrada, y entonces pone en movimiento la maquinaria inversa: todo lo terrible queda convertido en una nimiedad que no me atrevo a encarar por cobardía. Ni mi situación es patética ni nadie duda de que voy a lograrlo. Otra vez adelante, adelante; así es la vida. Y queremos la vida tanto tanto.
El año pasado, para variar estaba deprimida para mi natalicio. Llegan las fiestas y lo único que quiero es ponerme la remera de soy un fracaso y cantar im a looser baby and why don’t you kill me. Pero el año pasado fue todavía peor; no es fácil encarar los 30 con garbo. Hablamos un par de veces sobre eso. Organizó una cena íntima para levantarme el ánimo y me regaló un pishama rosa chicle que dice im smart, lovely, beautiful, intelligent etc, etc. Quien lo diría, ella con todo su rigor monocromático, comprándome puteríos de Barby para festejar los 30.
Es verdad que somos ineficientes y diletantes, pero también es cierto que le pertenecemos. Y ella lo sabe.
jueves, febrero 09, 2006
Tapado
Recuerdo que le dije a Luciano: el pibe del depósito es muy raro pero también muy interesante. Siempre me calló bien porque hablaba con L.P. y con Sol de la maratón Nike. Cada vez que conversaban yo ponía un vaso (en el segundo subsuelo todo el mundo habla al natu y abundan los vasos). De sus comentarios y de los carteles de la calle (estoy corriendo porque) salió un texto que se llamó “Nike corre, Lola corre”, que después nunca llegué a postear. Además, mencionó un par de veces a gente conocida de Adrogué (una de las palabras claves que me devuelven cual magdalena a mi pasado). Con Luciano queríamos hacernos amigos pero no sabíamos cómo. Esas pretensiones nacen condenadas al fracaso. Qué ingenuos, no teníamos la más pálida idea de esto:
La obra teatral Agüero y Austria, tapa y contratapa de Esteban Bitesnik (Jefe del Depósito de Libros de la Biblioteca) contó con la excelencia de la dirección de Cristina Banegas y el elenco encabezado por Héctor Malamud y Carlos Durañona, además de los jóvenes Agustín Labiaguerre y Adrián Díaz. La historia, un diálogo entre trabajadores bibliotecarios de distintas generaciones, pudo ser apreciada todos los días, en horarios sucesivos, y calculamos un total de 3.500 espectadores.
Ni tampoco de que era parte del staff de Revolver. Yo leía esa revista hace años. Todavía conservo un par. Busco una y ahí están sus notas. Ahora voy a leerlas. Qué agradables son a veces las sorpresas, qué agradables...
Animal de costumbres
Hace un tiempo, charlaba en el gimnasio con una de esas chicas mayores que están superentrenadas -esas clásicas minas de cuarenta que matan de envidia a las de veinte-. Levantaba el triple de su cuerpo con cada glúteo. Esto me hace recordar dos cosas: uno de los últimos pornosonetos del talentoso Paz y un capítulo de Ren & Stimpy en el que ellos peleaban con unos luchadores profesionales de fuerza tan descomunal, que los noqueaban dándoles aplausos de culo. Dioses, qué culo poderoso. Yo también quiero sacar de competencia a alguien con el culo…
Ahora, acá, en cama –santas computadoras portátiles–, entiendo que a todo se acostumbra uno. Yo es otro si vive en otro lado. De última: ¿por qué no iba a adaptarme a estar aplastada, si es lo que hice durante veintisiete años? Mi cama siempre fue como la democracia: acá se come, se coje, se estudia, se trabaja y se educa. No hay nada que no pueda hacerse entre almohadas.
lunes, febrero 06, 2006
País de Nieve
jueves, febrero 02, 2006
Oficina de Reclamos
No anda la luz del cuartito azul. Saqué la dicroica, la reemplacé, y vi como también se quemaba la nueva. El electricista marilyn dice que no tiene tiempo, que lo llame la semana que viene para ver cuándo podría venir.
Mi pie-tobillo está cada vez peor. Ahora no puedo girar la articulación. Hoy, de la Biblio me mandaron al Hospital Rivadavia, donde vi personajes bastante aterradores. La infectóloga dijo que tengo algún parásito, que el alien crece inside of me. Me recetó una pastillita y a casa, a levantar la pata. Preguntale a Sigourney Weaver.
Encuentros cercanos del tercer tipo, el lunes me crucé por la calle con mi ex. Hablamos cinco minutos nerviosos. La última vez que nos vimos, no quieran saber... Fue hace más de una año, bastante más. Decimos: regresión.
Y pasan los días y yo sin entrenar...
Murió un pececillo.
La persiana del cuarto se pasó de vueltas y ahora no baja. Por la mañana el sol me encandila mal. La luz, diría alejandra, se abrió como una herida. Me taladra la vista.
Perdí un juego de llaves. Por suerte el portero tenía las que dejaron F y P.
Hace un par de horas llamó Dany desde París. Hablamos un rato largo. Le pregunto por la reseña y por los costicismos. Dice equis, un loco, fantasía. Se resistió durante un tiempo pero ahora está a pleno con la terminología. Cuando nos conocimos, nos separaba una glacial distancia que fue cediendo lentamente. Dany y yo tenemos algo en común. Todavía no sabemos bien qué, pero intuimos que es grande. Quiero decir visceral, si se me permite la grasada. No es la palabra pero tampoco se me ocurre otra y estoy harta de perseguir denominaciones. ¿Por qué este afán de ser precisa, después de todo? Para qué. Dany, Dany, Dany... fue hermoso que llamaras desde tu parís y me dijeras cuántas horas conversaríamos apaciblemente si estuvieras aquí...
Ataque con la gente que se va. Decimos: desapego.
Me aterra la idea de tener bicho do pé. Dany tuvo hace tres años y me contó cosas espeluznantes. No te lo saca ni una junta médica ni secesiones de electroshock. Te lo saca un pedazo de panceta y una venda; una noche con el pie hecho un embutido, y por la mañana, un parto atroz. Juro que todo esto lo soñé.
Se supone que no me puedo quejar porque se trata del animal que también soy, del animal en mí. Lo más cercano y familiar vuelto lo más extraño. Equis.
Me pregunto por qué les pagamos subsidios a los fucking científicos si aún no pueden dominar a los bichos do pé.
Perfecto, perfecto –me dice la empleada detrás del mostrador. –Llene el formulario Nº 5 y deposítelo sobre la pila. ¿El siguiente?
miércoles, febrero 01, 2006
Vida acuática

Pedro había estado reclamando a TT, su fiel compañera de copas. Le dije que era una figurita difícil, pero el viernes accedió. Cuando se terminaron la primera cerveza no aguanté más y le pregunté a P. por el tema: la p de p. Declaró no saber nada al respecto, pero la cuestión despertó su curiosidad así que terminamos todos como hace poco más de un año: barajando hipótesis para compatibilizar el zapato vacío cuya punta se curva hacia arriba cual los de los duendes, con la destreza para sambar como dios manda. El enigma continúa abierto.
A medida que pasaba la noche el tobillo se me iba hinchando cada vez más hasta adquirir proporciones elefantiásicas. Lo peor es que pica como la gran equis. Algo realmente insoportable. Me dan ganas de tener un cepillo de alambre para rascarme sin parar hasta que quede el hueso al natu. O de ser perro y rascarme con los dientes o de tener una sierrita afilada como la lengua de chechus. Siempre me gustó mutilarme…
Después de la cena fuimos a saludar a Abe, que nos está cumpliendo los 30. Lo va a festejar en un lugar ultrafantasy: un telo. Su papá tiene una empresa constructora que compra terrenos para levantar edificios modernos, previa demolición de lo que haya en el predio si es que hay algo. En este caso hay un hotel alojamiento armadito como si se estuviera usando: tres pisos de habitaciones con distintos puteríos (dios mío, es la primera vez que el término adquiere semejante literalidad!!) como silloncitos para tener el costicismo, duchas escocesas, películas porno, espejos en el techo y etcéteras. A. pidió permiso para hacer ahí la fiesta, ¿y quién puede decirle que no a alguien que está cumpliendo los 30?. La idea es una megaparty con grupetes de diferentes procedencias ocupando los cuartos, consumiendo distintas cosas, divirtiéndose de maneras disímiles. Me fascina la idea de poder ir de un lado al otro y cambiar de secuencia con sólo cruzar un pasillo.
El cumpleañero comenzó su natalicio ahí mismo, ya que llevó a sus íntimos (básicamente los demás Horreos) a conocer las instalaciones. Y yo terminé como se debe: en un jacuzy. No hay caso, mi destino es el agua.
La fotich es de su cumple pasado. La posteo porque estoy con su esposa, que en este blog ya tiene unos cuantos fans. Así se le ponen los ojos cuando se emborracha.
Visitas internacionales. F y P
Conocimos a Pedro en las Jornadas del 2004 (sí, del). Vino de Río con el ya citado Charles-rompe-corazones y M.A.B. Dado que yo me encargaba de la casilla de las JorNiet habíamos cruzado un par de palabras por ese medio, situación que obviamente aproveché para dar una imagen bastante triste de mí misma, contestando a sus preguntas con mi famoso tonito de chica superocupada que no tiene tiempo para diplomacias. Sin embargo, Pedro se mostró de lo más simpático meses más tarde cuando nos vimos las caras. Es rubio, acuariano y se doctoró hace muy poco con un trabajo sobre Ortega y Gasett (a quien llama simplemente ortega). Tiene la sonrisa rápida. A Pedro le gusta el helado de dulce de leche, leer a Heidegger, tomar cerveza, y demorarse en las librerías de Corrientes. Está con Flavia hace como siete años.
Flavia es un fuego. Morochaza verborrágica y carioca por elección. Tauro con ascendente en capri, chica de los mil top strapples, a los que en Brasil se les dice tomará que caiga. Es arquitecta. Se doctoró escribiendo un trabajo sobre x barrio de Río (imposible recordar cuál era) que deconstruyó de la mano de Pierre Bourdie. Para escribirlo se compró –aunque no fumaba– un cartón de 20 atados de 20 cigarrillos cada uno. Escribió todo lo que tenía en mente fumándose hasta el último cigarillo, se doctoró, y no volvió a comprar un paquete nunca más. Ahora trabaja en urbanismo. Nosotros la conocimos allá, en Guanabara, bailando samba y tomando una caipirinha detrás de otra. A Flavia le gustan las plataformas, la comida exótica, los Blogs y sus comentarios y sus comentaristas, y los restaurantes con paredes rojas.
Mañana se van a Córdoba, y luego a Mendoza. Cómo vamos a extrañarlos…
martes, enero 31, 2006
2. De L y G a J.T.
Pasado el primer momento de incomodidad, los cuatro nos llevamos muy bien. Durante una cena, el mushasho me habló de una cátedra, de un grupo de investigación, de un subsidio y demases, y así llegamos a un pretendido efant terrible que ahora hace furor en este medio [blogger]. Me refiero al gourmet taquillero, ése que tanto gusta de los rinocerontes. El divino de Obelix no, él se deleita con jabalíes, que es muy distinto. No comprendo por qué tanta halaraca con ese tirapiedras. La verdad es que a mí la pretensión de rebeldía no me hace la más mínima gracia. El escándalo tiene que darse al natu, si no, no da. Es como estar tres horas delante del espejo acomodándose los rulos con gel efecto despeinado. Y ahora que lo pienso, algo de esto había: años atrás, el equis en cuestión era fácil de identificar por lo sigueinte: conservaba de su pasado pelo largo sólo un mechón, que le recorría gran parte de la espalda. Usaba el resto de su cabellera prolijamente corta. Con TT le decíamos el rabo de gato.
Capítulos atrasados

Después de unos cuantos kilómetros de polvorienta ruta de tierra, en plena oscuridad, con unas estrellas increibilísimas, la decepción. Equis. La costa argentina no es gran cosa, no. ¿Por qué lo recordaba tan lindo, tan poético? Quizás porque tenía 21 y me había enamorado por primera vez de verdad verdadera. (Antes me enamoraba pero para adentro, cual semisha. Lo de Lanata y etcéteras obviamente no cuenta.) Pero ahora soy mucho más fóbica. Me molestaba que haya una casa de videítos, aunque por supuesto que jugué mis buenas fichas al tetris; me molestaba que todo fuera tan kitch tan flores de plástico, estética patáda en el hígado.
La hostería, de mediocre pa’abajo y nuestro cuarto, un pañuelito de Barbie. El gran problema de reservar y señar desde Baires. Me digo: calladita, porque todo lo elegiste vos ¿eh?. Pero igual no me aguanto: pucheros y quejas, qué estúpida soy.
Los días, algunos mejores que otros, pero ninguno de esos que te morís por zambullirte. Un viento soverbio casi siempre, haciendo que la arena seca te latiguee todo el cuerpo. El agua, helada; el mar siempre encrespado, con bronca, y verde. Las playas en sí son interesantes. De rocas y no de arena. Si Jack fuera a la playa sin duda elegiría esas. Pero lo mejor son las grutas, las cuevas. Me iría a pasar tarde tras tarde adentro de cualquiera. Humedad, oquedad, soledad; yo debo haber sido tritón en otra vida. Tomar allí una pepus fue por lejos el hit de la escapada. Santos cartones lisérgicos, cómo flashee.
Durante la primer caminata me picó un bicho y como me rasqué literalmente a cuatro manos, me traje de souvenir una bruta infección. En Miramar me dieron corticoides pensando que era una reacción alérgica, lo que encubrió el proceso, que seguía su curso subrepticiamente. Ahora estoy con antibióticos y la pierna izquierda hipopotamizada.
martes, enero 24, 2006
lunes, enero 16, 2006
Al día de la fecha

Hoy volví a la biblio y la jefa del sector había renunciado. Dicen que volvió a la nave nodriza.Me reecontré con la gente y of course, cómo me divertí. También me confirmaron un bienvenidísimo aumento de sueldo.
Hoy cumplo 31 y aunque nunca lo hubiera imaginado, estoy requetefeliz. Los amigos están llegando. Beberemos y demases mientras armo la valija: mañana me voy a la plasha with my sweet love.
En la fotich, los 30. No tengo quejas.

