1. Que nunca rompí definidamente con la metafísica.
2. Que Dios no existe pero igual me castiga.
3. Que las monjas del colegio al que fui deberían pagarme el analista.
domingo, mayo 07, 2006
Cada día más cerca de un país más justo
Después de CUATRO años de fracasos aprobé el nivel 1 de Jardín Balconero. Guiye me abrazó y me dijo: bien nena, lo lograste. Y eso que durante la última tormenta se volcó la maceta del ficus y me reventó tres plantas.
jueves, mayo 04, 2006
Tres detalles adorables
1. Cuando tenía cuatro o cinco le preguntaron qué superhéroe prefería para regalarle el traje. Mmmmm, ¿capa de Batman o de Superman? Dijo que no, que ninguna de esas, que mejor la del Chapulín Colorado.3. Dice que no le gusta Barthes, ¡pero cómo trabaja el discurso amoroso!
miércoles, mayo 03, 2006
Crítica inmanente
Durante las últimos diez días me llegaron más de 15 textos. Gracias a todos los que me tiraron puntas para rastrear al resbaloso Aira; realmente sois lo más de lo más. No sólo me dieron una mano sino que también me pusieron muuuuy contenta. Decimos: satisfaction. Es harrrrto gratificante que los amigos (conocidos o no, concretos o virtuales) estén ahí cuando se los convoca. Eso es lo que más me seduce de los blogs: su fuerza aglutinante, su poder de congregación. Cada cual con lo suyo, la gente responde. Los seres de luz con su energía blanca, los oscuros con sus dardos venenosos y los paranoicos con su delirio de persecución.
Ya lo dije en otras oportunidades pero viene a cuento repetirlo: posteás “las Mondas no tienen ventanas” y se despierta la bestia, que sale de su hipnosis letárgica por efecto de las palabras-clave. Citás una sola línea, descontextualizada, de un filósofo del Siglo XVIII y a los cinco minutos tenés a diez personas sintiéndose aludidas. Y es gracioso que el fenómeno ocurra aunque el intertexto sea una propaganda de shampoo que empapela media ciudad. Me deslumbra y me maravilla que alguien lea “los huracanes despeinan” como una afrenta personal encriptada. Me divierte tratar de imaginar cómo, en base a qué razonamiento, se habrá podido llegar a semejante conclusión.
Nunca negué que soy bastante marilyn. Jamás intenté convencer a nadie de lo contrario, y menos que menos en este blog, que de algún modo funciona como un diario público. ¿Puede haber un género más marilyn? De todos modos, no entiendo cual es el problema con la marilynitud y considero que la modestia es lo más marilyn del mundo. Los modestos siempre se sienten superiores al resto de los mortales. Sócrates es un buen ejemplo de la modestia marilyn: con toda su megalomanoseguridad se tomó el bebedizo de cicuta sin perder la calma ni por un instante, convencido de que la tenía atada. ¡Bravo por él!; lo felicito. Yo marilynizo con cosas que vivo como conquistas personales, cosas que probablemente muchos de ustedes no vivirían ni como triunfos de segunda selección. Por lo general mis éxitos suelen ser bastante mediocres, pero a mí me cuesta tanto obtenerlos, que cuando lo logro me lleno de orgullo y me siento mi propia heroína.
Según el amigo Friedrich “el sello de la libertad alcanzada consiste en no avergonzarse más ante uno mismo”. A ver..., pensemos: no avergonzarse es aceptarse, bien. Pero aceptarse no sólo quiere decir aprender a tolerar esas cuestiones en las que uno no ha conseguido todavía imponerse (y quizás no lo consiga jamás); asumirse tiene también su impronta proactiva, ya que implica trabajar duro para estar a la altura de las circunstancias. Acercarse al concepto que se tiene de sí mismo supone un laburo arduo y continuo, y no veo por qué uno no habría de alegrarse cuando mínimamente le sale. Alegrarse, digo, afirmarse ahí para cuando no salga; apropiarse un poco de la situación.
Me reprocharon la semana pasada que fomento la verborragia vacua, el decir sin decir, la posibilidad de hablar sin que nadie se haga cargo de sus palabras. Qué irónico que me lo hechara en cara justamente un anónimo. Se estaba aprovechando, el muy atrevido, de eso mismo que me cuestionaba. Y lo hacía para explicarme lo equivocada que estoy, lo que no entiendo y en dónde derrapa mi discurso presuntuoso. Yo me pregunto en qué lugar se ubica quien, indignado, te señala un error conceptual; el que te quiere indicar un camino moral y epistemológicamente superior. En síntesis, me pregunto: ¿existe algo más marilyn que la explicación?
Ya lo dije en otras oportunidades pero viene a cuento repetirlo: posteás “las Mondas no tienen ventanas” y se despierta la bestia, que sale de su hipnosis letárgica por efecto de las palabras-clave. Citás una sola línea, descontextualizada, de un filósofo del Siglo XVIII y a los cinco minutos tenés a diez personas sintiéndose aludidas. Y es gracioso que el fenómeno ocurra aunque el intertexto sea una propaganda de shampoo que empapela media ciudad. Me deslumbra y me maravilla que alguien lea “los huracanes despeinan” como una afrenta personal encriptada. Me divierte tratar de imaginar cómo, en base a qué razonamiento, se habrá podido llegar a semejante conclusión.
Nunca negué que soy bastante marilyn. Jamás intenté convencer a nadie de lo contrario, y menos que menos en este blog, que de algún modo funciona como un diario público. ¿Puede haber un género más marilyn? De todos modos, no entiendo cual es el problema con la marilynitud y considero que la modestia es lo más marilyn del mundo. Los modestos siempre se sienten superiores al resto de los mortales. Sócrates es un buen ejemplo de la modestia marilyn: con toda su megalomanoseguridad se tomó el bebedizo de cicuta sin perder la calma ni por un instante, convencido de que la tenía atada. ¡Bravo por él!; lo felicito. Yo marilynizo con cosas que vivo como conquistas personales, cosas que probablemente muchos de ustedes no vivirían ni como triunfos de segunda selección. Por lo general mis éxitos suelen ser bastante mediocres, pero a mí me cuesta tanto obtenerlos, que cuando lo logro me lleno de orgullo y me siento mi propia heroína.
Según el amigo Friedrich “el sello de la libertad alcanzada consiste en no avergonzarse más ante uno mismo”. A ver..., pensemos: no avergonzarse es aceptarse, bien. Pero aceptarse no sólo quiere decir aprender a tolerar esas cuestiones en las que uno no ha conseguido todavía imponerse (y quizás no lo consiga jamás); asumirse tiene también su impronta proactiva, ya que implica trabajar duro para estar a la altura de las circunstancias. Acercarse al concepto que se tiene de sí mismo supone un laburo arduo y continuo, y no veo por qué uno no habría de alegrarse cuando mínimamente le sale. Alegrarse, digo, afirmarse ahí para cuando no salga; apropiarse un poco de la situación.
Me reprocharon la semana pasada que fomento la verborragia vacua, el decir sin decir, la posibilidad de hablar sin que nadie se haga cargo de sus palabras. Qué irónico que me lo hechara en cara justamente un anónimo. Se estaba aprovechando, el muy atrevido, de eso mismo que me cuestionaba. Y lo hacía para explicarme lo equivocada que estoy, lo que no entiendo y en dónde derrapa mi discurso presuntuoso. Yo me pregunto en qué lugar se ubica quien, indignado, te señala un error conceptual; el que te quiere indicar un camino moral y epistemológicamente superior. En síntesis, me pregunto: ¿existe algo más marilyn que la explicación?
lunes, mayo 01, 2006
jueves, abril 27, 2006
viernes, abril 21, 2006
Shamado a la solidaridad
Estoy escribiendo un artículo sobre César Aira para el próximo número de La Biblioteca, dedicado a la crítica literaria. Se supone que debo consultar todo o gran parte de lo que el autor produjo al respecto. Tenía el librito sobre Alejandra y compré Copi, Las tres fechas y algo más que ahora no recuerdo. El Jefe Renegado me prestó La trompeta de mimbre, Edward Lear y un número de Ramona (decimos: gracias Vincent) pero me vendría bien releer los básicos tipo “Exotismo”, “El ensayo y su tema” etc. No es problema –me digo- porque los tuve entre manos hace cosa de un año cuando con Mariano dimos el tallercito en B & F. Me pongo a buscarlos pero no los encuentro. Doy vuelta las cajas donde guardo los apuntes, abro y descuartizo biblioratos, vacío estanterías y nada. ¿Aparecen los reportajes a Manuel Puig que había perdido? Sí. ¿Y los cuestionarios de Filo del lenguaje que la otra vez me pidió José? También ¿Y lo que necesito ahora? Por supuesto que no. Bueno, ok, voy a la hemeroteca. Pregunto por la revista Boletín de Rosario: nada. Babelia; nada. Nueve perros; nada. No hay absolutamente nada de lo que tengo que leer. Podría molestar a Estrin pero, cual Bartleby, preferiría no hacerlo. Siempre me mira con esa cara de soy yo la que debería estar escribiendo ese artículo y además, cada vez que me presta material prometo que en cuanto salga a la luz voy a regalarle un número de la revista en cuestión, y jamás lo hago. En fin, me pregunto si los amigos de Letras no tendrán algo a mano para facilitarme o si saben de dónde bajar alguno de estos textos. Desde sha, muchas pero muchísimas gracias. Los que me ayuden se harán acredores del Nº4 de La Biblioteca.
jueves, abril 20, 2006
A ver si nos entendemos
1.- Todo declina en femenino porque se me canta.
2.- Mis obsesiones son mis pasiones (y no mis obligaciones, como escuché por ahí que se dijo).
3.- Tengo faltas de ortografía, y qué. Eso nunca me impidió sacarme dieces ni publicar artículos. Te digo más: nunca fue inconveniente para pegar un laburo ni levantarme un tipo (y en ambos casos hablo de los que valen la pena).
4. Siempre hice y sigo haciendo lo que se me da la real gana. Por suerte, puedo (demos gracias al Equis Enorme) Si está mal o está bien, es otro problema. Igual no se preocupen porque inevitablemente pago las consecuencias.
Espero que haya quedado clarito. En caso de que alguien tenga inconvenientes, me avisa y nos vemos a la salida.
2.- Mis obsesiones son mis pasiones (y no mis obligaciones, como escuché por ahí que se dijo).
3.- Tengo faltas de ortografía, y qué. Eso nunca me impidió sacarme dieces ni publicar artículos. Te digo más: nunca fue inconveniente para pegar un laburo ni levantarme un tipo (y en ambos casos hablo de los que valen la pena).
4. Siempre hice y sigo haciendo lo que se me da la real gana. Por suerte, puedo (demos gracias al Equis Enorme) Si está mal o está bien, es otro problema. Igual no se preocupen porque inevitablemente pago las consecuencias.
Espero que haya quedado clarito. En caso de que alguien tenga inconvenientes, me avisa y nos vemos a la salida.
Naturaleza insaciable
León nació hace un mes y días. Dos semanas después fui a conocerlo y la Pipis me lo mostró llena de gloria. Nos reímos. Posteé tu panza pero sin cara, le dije, pensando que quizás la exhibición la ponía un poco paranoica. Me contestó que está tan orgullosa de su panza que hasta le hubiera gustado posar para la foto. Qué raro es ver a la más seria e intelectual jugando a la mamá.Estuve unas cuatro horas en su casa tomando mate y loreando. Mil temas pendientes. Como veníamos atrasadas de info, teníamos tanto que decir, que nos atragantábamos de palabras.
Me contó todo el parto con lujo de detalles. Escuché ese relato absorta, poniéndome cada vez más pálida. La interrumpía y le preguntaba. Ella me respondía con precisión y yo, al borde del desmayo la seguía interrogando. Su discurso sentimental fenomenológico ginecológico me trastornaba pero también me fascinaba. Parece que sufrís como si te arrancaran las tripas –que es de algún modo lo que pasa– pero que al mismo tiempo liberás una cantidad superlativa de endorfinas. Parece que el embarazo es costi; que a pesar de toda la naturaleza desatada sin eufemismos ni diplomacias, parir es una experiencia costi; y que después, amamantar sigue siendo costi. Me vuelvo loca.
Mientras, León dormía en su cochecito al lado nuestro, acompañado de un perro naranja que la Pipi le pone para que se sienta ajustadito como en el útero. Yo lo miraba sin poder creer su contundencia. Ese piojo con melena salió de adentro de mi amiga y ahora le come los pezones; la reconoce cual mamífero por el olor y se pone feliz cuando lo agarra. León me dejó muda: un solo movimiento de su minipatita alcanzó para terminar con la verborragia.
viernes, abril 14, 2006
jueves, abril 06, 2006
Super M
Ella sabía organizarlo todo. Tenía ese don, pero siempre necesitaba ayudantes para ponerlo en práctica. Más allá de que el imperativo era su modo favorito, lo cierto es que las cosas resultaban de perlas cuando los demás la obedecían. Por eso se la pasaba profiriendo instrucciones. Traeme, llevame, hacé esto y aquello.
Nunca sospechó la magnitud de su increíble capacidad organizativa hasta cierto día en que no conseguía concentrarse para estudiar. Parecía que todos se confabulaban para molestarla: las bocinas de los autos, la gente que pasaba loreando por la vereda, los chicos que jugaban a la pelota en la casa de al lado y hasta Jean Luc con sus agudos ladridos. Un poco alterada gritó silencio, y en ese momento la Tierra dejó de girar para no hacer más ruido. Los autos frenaron, Jean Luc se acostó de inmediato, y hasta las moscas y los pajaritos detuvieron sus alas en mitad del vuelo y se cayeron al piso. Había nacido una nueva heroína: Maaaannnnndonaaaaaa.
En ese episodio inicial Mandona descubrió su superpoder, que precisamente consistía en dar órdenes. En el siguiente la vemos tomar conciencia del asunto y de ahí en adelante, protagonizar distintas aventuras montada con su traje con insignia. ¿Fulanito cumple años? Llega Mandona y te organiza la fiesta. ¿Te estás mudando? No desesperes, Mandona sistematiza el quilombo en dos minutos. ¿Te fuiste de vacaciones a dedo con un grupo de amigos? En cuanto ponés un pie en el camping advertís que Mandona ya repartió las tareas de la manera más justa y eficiente.
Esta equis no opera sola sino con Skorpius, su leal ayudante. Skorpius es un bombonazo y todas las féminas y todos los culturales se enamoran de su fuerza. Sin embargo, hay que aclarar que a veces tiene energía negra. Sirva el capítulo 423 de ejemplo. Ella le dice: ¡Bravo, S, salvamos a este país del tsunami!, y él responde: sí, pero en cualquier momento lo arrasa un terremoto.
En el último episodio se revela un dato fundamental: su archienemigo fue su costicismo en 1905. ¡Con razón tanta energía sexual en las contiendas!
En realidad, Mandona tiene muchos detractores que la hostigan, criticando tanto su método como sus objetivos. Y sí, es una figura cuestionable –para qué negarlo-, pero ¡quiéranla, chicos!, que hace lo que hace por el bien del mundo. Así que por favor no dejen de hacerle caso en lo que sea que les pida.
Nunca sospechó la magnitud de su increíble capacidad organizativa hasta cierto día en que no conseguía concentrarse para estudiar. Parecía que todos se confabulaban para molestarla: las bocinas de los autos, la gente que pasaba loreando por la vereda, los chicos que jugaban a la pelota en la casa de al lado y hasta Jean Luc con sus agudos ladridos. Un poco alterada gritó silencio, y en ese momento la Tierra dejó de girar para no hacer más ruido. Los autos frenaron, Jean Luc se acostó de inmediato, y hasta las moscas y los pajaritos detuvieron sus alas en mitad del vuelo y se cayeron al piso. Había nacido una nueva heroína: Maaaannnnndonaaaaaa.
En ese episodio inicial Mandona descubrió su superpoder, que precisamente consistía en dar órdenes. En el siguiente la vemos tomar conciencia del asunto y de ahí en adelante, protagonizar distintas aventuras montada con su traje con insignia. ¿Fulanito cumple años? Llega Mandona y te organiza la fiesta. ¿Te estás mudando? No desesperes, Mandona sistematiza el quilombo en dos minutos. ¿Te fuiste de vacaciones a dedo con un grupo de amigos? En cuanto ponés un pie en el camping advertís que Mandona ya repartió las tareas de la manera más justa y eficiente.
Esta equis no opera sola sino con Skorpius, su leal ayudante. Skorpius es un bombonazo y todas las féminas y todos los culturales se enamoran de su fuerza. Sin embargo, hay que aclarar que a veces tiene energía negra. Sirva el capítulo 423 de ejemplo. Ella le dice: ¡Bravo, S, salvamos a este país del tsunami!, y él responde: sí, pero en cualquier momento lo arrasa un terremoto.
En el último episodio se revela un dato fundamental: su archienemigo fue su costicismo en 1905. ¡Con razón tanta energía sexual en las contiendas!
En realidad, Mandona tiene muchos detractores que la hostigan, criticando tanto su método como sus objetivos. Y sí, es una figura cuestionable –para qué negarlo-, pero ¡quiéranla, chicos!, que hace lo que hace por el bien del mundo. Así que por favor no dejen de hacerle caso en lo que sea que les pida.
(* Cualquier similtd con la llamada realidad es pura coincidencia)
lunes, abril 03, 2006
Beat
Según Valery, no hay nada más profundo que la piel. La superficie se vuelve inaccesible, a veces. Quiero estar a sólo tres centímetros de distancia y ver esos detalles casi imperceptibles: pecas, pelos, pequeñas cicatrices que se me escapan desde la distancia. Saber cómo huele tu boca, reconocer tu aliento y darme cuenta de que llegás por un cambio mínimo en la temperatura del ambiente. Quiero darte un beso que te parta la boca y la cabeza; un beso que no tenga vuelta atrás.
miércoles, marzo 29, 2006
Hay opciones
¿Creían que la elección era ilusoria, que en realidad era mostaza o mayonesa, que no había una tercera posibilidad? Albricias, chicos: hoy en la Biblio nos enteramos de que además del famosísimo Mester de Clerecía y del nunca suficientemente loado Mester de Juglaría existe ¡el Mester de Lunfardía! ¿Por qué no nos enseñaban las cosas buenas en la escuela? Conocer este dato, que desmantela el pretendido binarismo metafísico hostil y maniqueo, hubiera cambiado decisivamente no sólo el vínculo que me une a la literatura sino también el modo en que me relacionaba con el mundo...!
* Un besito (mchuik) para J. C., mi nuevo master friend del Inventario.
* Un besito (mchuik) para J. C., mi nuevo master friend del Inventario.
sábado, marzo 25, 2006
A favor y en contra
Los Detractores:
* Ex amigas recientes
* Algunos antiguos jefes
* Compañeros de alguna cursada de mi primera época en la fac, cuando tenía demasiada energía para pelear
* Ami y api en cierto sentido
* Gente que se guía por las apariencias
Los Fans:
* Ex amigas que se dieron cuenta de su grave error (la lista de las que están aplicando para recuperarme es larga, claro que si la hiciera dejarían de intentarlo)
* Otros antiguos jefes (y alguno de los actuales)
* L. C. y su clan de seguidores
* Jóvenes emprendedores de diversa índole
* E
* Ami y api en diversos sentidos
* Gente que se guía por las apariencias
My own private Fox Life Chanel
Estaciono donde quiero y después me pego un tiro. No podés haberte convertido en alguien tan patético como para que una de las cuestiones que más te obsesionan sea que a los 31 te siga yendo el talle más chico de pantalones de todas las marcas cool de jeans, y su consecuente dilema: qué parámetro seguir en casos ambiguos como el de los Levi´s, de los cuales el 575 y el 519 podés sacártelos abrochados, mientras que el 514 te queda un gracielaalfanismo mortal. Sencillamente no da porque afuera, en el Mundo Real, pasan cosas verdaderamente jodidas. Digo, ayer fue 24 de marzo: hace 30 años, equis enorme. ¿No te movilizó alguna fibra la marcha? Sí, pero sabemos cuánto dura esa conmoción. Porque la señorita tiene que deprimirse porque la vida le resulta difícil, porque la felicidad se escapa y hay que perseguirla todo el tiempo o porque no consiguió lo que quería, cuando en realidad no lo consigió porque no se esforzó lo necesario o porque otras cosas le importaron más o porque, aunque NADA le importaba más, igual no actuó en consecuencia. El punto es que no da que tu principal problema sea que sos una pelotuda. Porque entonces sencillamente JODETE. O whatever pero plis no te quejes más. Por favor ya no te autocompadezcas. ¿O quién te creés que sos? ¿Pobrecita, La Lacrimosa? ¿Miss Drama Queen? ¿Y por qué siempre el personaje más exagerado? Un poquito, no; todo. Nunca es demasiado y demasiado no es suficiente. Hasta el fondo, a como dé lugar, desde que éramos chicas. Nunca nos alcanzaban las palabras. Si algo nos parecía injusto no podíamos decir “Dios le da pan al que no tiene dientes”, porque con eso nos quedábamos cortas. Nooo, teníamos que llevar la lógica al absurdo, teníamos que decir: “Dios le da medialunas con dulce de leche al que no tiene lengua”. Y cuando alguien nos sacaba de quicio, no estábamos satisfechas vociferando “me tiene las pelotas llenas”. Ese zapatillismo también nos quedaba chico. Para nosotras era mucho peor que eso, era un camión lleno de pelotas llenas. Pero si nos fijábamos bien, eso tampoco nos alcanzaba: nosotras sufríamos más, con más intensidad, y por lo tanto también nuestras crisis eran mucho más terribles. Entonces era “ha pasado la flota completa de camiones llenos de pelotas llenas". Y agarrate cuando pasaba el último camión, la cola de perro de la flota. ¡Pará, Tanguito!, ¡qué insoportables! A veces creo que si yo me encontrara conmigo misma me caería super, pero después me doy cuenta de que me diría “Easy, campeona, bajame ya mismo cuatro cambios”. ¿No te podés relajar un poco? Porque sos un relajo.
El problema de las obsesiones es que sólo puede haber una en curso. La fantasía de la Chica Trinity me dura poco porque no puedo dedicarme a mil cosas a la vez si en todas pongo en juego mi integridad. Hago las mil pero todo el tiempo tengo la tentación de mandar 999 a la mierda y dedicarme sólo a una las 24 horas. La obsesión seleccionada puede ser las plantas, Proust, mi novio, el periodismo, Leibniz, la Guille, pintar, drogarme, los tritones, la literatura, el gimnasio, las canciones de Elliot Smith, el bricollage, “mi carrera”, un curso de fotografía o de aero pop dance. Dedicarme a eso con alma y vida, y el resto que caiga por un maldito vortex. El pero que viene tomando carrera, al que oigo galopar con frenesí y acercarse estrepitosamente es la Gran Culpa. Culpa por lo que se tragó el agujero negro: esas 999 cuestiones por las que moriría de no haber empeñado el crédito en otra cosa.
Lo peor es que este devaneo no conduce a nada, porque si la frivolidad es preocuparse por pelotudeces, entonces preocuparse por si uno es frívolo es algo así como la apoteosis del concepto (lo que sería su colmo). Entonces basta. Basta de Legaly blond, de Kim y Novak, basta de con cada separación podés bajar hasta 5 kilos. Cambiemos urgente de canal.
El problema de las obsesiones es que sólo puede haber una en curso. La fantasía de la Chica Trinity me dura poco porque no puedo dedicarme a mil cosas a la vez si en todas pongo en juego mi integridad. Hago las mil pero todo el tiempo tengo la tentación de mandar 999 a la mierda y dedicarme sólo a una las 24 horas. La obsesión seleccionada puede ser las plantas, Proust, mi novio, el periodismo, Leibniz, la Guille, pintar, drogarme, los tritones, la literatura, el gimnasio, las canciones de Elliot Smith, el bricollage, “mi carrera”, un curso de fotografía o de aero pop dance. Dedicarme a eso con alma y vida, y el resto que caiga por un maldito vortex. El pero que viene tomando carrera, al que oigo galopar con frenesí y acercarse estrepitosamente es la Gran Culpa. Culpa por lo que se tragó el agujero negro: esas 999 cuestiones por las que moriría de no haber empeñado el crédito en otra cosa.
Lo peor es que este devaneo no conduce a nada, porque si la frivolidad es preocuparse por pelotudeces, entonces preocuparse por si uno es frívolo es algo así como la apoteosis del concepto (lo que sería su colmo). Entonces basta. Basta de Legaly blond, de Kim y Novak, basta de con cada separación podés bajar hasta 5 kilos. Cambiemos urgente de canal.
domingo, febrero 26, 2006
Freaks de Letras

El que quiera conocer en persona a varios de los personajes de este Blog, que venga, pase y vea
Miércoles 15 de Marzo a las 19 hrs. Presentación de Modos de lo extraño (Mónica B. Cragnolini, comp., Buenos Aires, Santiago Arcos, 2005) en el Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional (Agüero 2502)
Modos de lo extraño es el resultado de una investigación colectiva. Los trece artículos reunidos en este volumen intentan indagar la "actualidad" de la filosofía nietzscheana en los debates contemporáneos sobre la alteridad y los modos alternativos de pensar la subjetividad. En diálogo con Deleuze, Heidegger, Merleau-Ponty, Cacciari, Agamben, Derrida y Toni Negri, los autores se proponen seguir las huellas del pensamiento posnitzscheano en torno a los conceptos de hospitalidad, comunidad y alteridad. En la presentación hablarán, además de Mónica B. Cragnolini, compiladora del volumen, Adrián Cangi y Alejandro Kaufmann.
Modos de lo extraño es el resultado de una investigación colectiva. Los trece artículos reunidos en este volumen intentan indagar la "actualidad" de la filosofía nietzscheana en los debates contemporáneos sobre la alteridad y los modos alternativos de pensar la subjetividad. En diálogo con Deleuze, Heidegger, Merleau-Ponty, Cacciari, Agamben, Derrida y Toni Negri, los autores se proponen seguir las huellas del pensamiento posnitzscheano en torno a los conceptos de hospitalidad, comunidad y alteridad. En la presentación hablarán, además de Mónica B. Cragnolini, compiladora del volumen, Adrián Cangi y Alejandro Kaufmann.
domingo, febrero 19, 2006
Super Odeada
Puedo contar con los dedos de una mano las visitas que le hice al gimnasio durante estos últimos dos meses. Entre las vacaciones y el problemita del pie, un desastre. Voy, se me vuelve a hinchar el tobillo y de nuevo me lo prohíben. La última vez que fui me quise matar en cuanto llegué: volví a perder los guantes. Mis relucientes nike dry fit femeninos fáciles de poner super grip que te permiten levantar la olímpica bien cargada como si fuera un lápiz. Casi me pongo a llorar. Es que yo soy como los superhéroes: no esperen nada de mí si no me pongo el traje.
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