domingo, julio 02, 2006

I'm back

Después de todo este tiempo oculta en el silencio vuelvo con una propuesta. Quiero invitarlos a un taller de lectura en el que vamos a leer un par de textos sobre la constitución de la subjetividad en relación con la animalidad, los derechos de los equis, el problema de la delimitación de géneros y especies, las proliferación de las diferencias, etc., etc., etc.

Empezamos el jueves 13 de julio, todavía no sé si cerca de la Facu o de la Biblio (lugar y hora a confirmar dependiendo de las preferencias de los que tengan ganas de venir). La idea es comenzar con el trabajito que publiqué en Modos de lo extraño, no por marilynitud sino porque me hicieron un par de críticas y estaría bueno discutirlas entre todos. Además, es un ensayo corto y me sirve para darle un marco al trabajo que tengo pensado para estos encuentros. El que no lo tenga y lo quiera, me lo pide y se lo mando por mail. Después seguiríamos con Lo abierto, de Agamben, mechando con algunos cuentos de Di Benedetto que se las traen.

El clima será relajado y pueden venir con quienes quieran (total después hago la gran GB y les digo que lo siento, que es un grupo cerrado pero que no se preocupen porque en extensión universitaria dan un curso parecido…) No, en serio, la invitación es abierta y me encantaría contar con muchos de ustedes; sé que tienen unas reflexiones increíbles sobre estos temas porque ya me volaron la cabeza en pasillos y cafés…

En fin: para los que tienen mucho por decir pero no encuentran incentivo en la academia, para los que aman a los chichos, para mis fans de siempre y también para los que no veían la hora de tener un espacio donde refut(e)arme se inician las lecturas animalizadas de los jueves.

domingo, mayo 07, 2006

Cosas que siempre digo

1. Que nunca rompí definidamente con la metafísica.
2. Que Dios no existe pero igual me castiga.
3. Que las monjas del colegio al que fui deberían pagarme el analista.

Cada día más cerca de un país más justo

Después de CUATRO años de fracasos aprobé el nivel 1 de Jardín Balconero. Guiye me abrazó y me dijo: bien nena, lo lograste. Y eso que durante la última tormenta se volcó la maceta del ficus y me reventó tres plantas.

jueves, mayo 04, 2006

Tres detalles adorables

1. Cuando tenía cuatro o cinco le preguntaron qué superhéroe prefería para regalarle el traje. Mmmmm, ¿capa de Batman o de Superman? Dijo que no, que ninguna de esas, que mejor la del Chapulín Colorado.

2. A los veintiocho, todavía no sabía hacerse el nudo de la corbata por sus propios medios. Surgió una situación que lo exigía pero no se amedrentó: buscó nudo de corbata en internet y aprendió solito.

3. Dice que no le gusta Barthes, ¡pero cómo trabaja el discurso amoroso!

miércoles, mayo 03, 2006

Crítica inmanente

Durante las últimos diez días me llegaron más de 15 textos. Gracias a todos los que me tiraron puntas para rastrear al resbaloso Aira; realmente sois lo más de lo más. No sólo me dieron una mano sino que también me pusieron muuuuy contenta. Decimos: satisfaction. Es harrrrto gratificante que los amigos (conocidos o no, concretos o virtuales) estén ahí cuando se los convoca. Eso es lo que más me seduce de los blogs: su fuerza aglutinante, su poder de congregación. Cada cual con lo suyo, la gente responde. Los seres de luz con su energía blanca, los oscuros con sus dardos venenosos y los paranoicos con su delirio de persecución.

Ya lo dije en otras oportunidades pero viene a cuento repetirlo: posteás “las Mondas no tienen ventanas” y se despierta la bestia, que sale de su hipnosis letárgica por efecto de las palabras-clave. Citás una sola línea, descontextualizada, de un filósofo del Siglo XVIII y a los cinco minutos tenés a diez personas sintiéndose aludidas. Y es gracioso que el fenómeno ocurra aunque el intertexto sea una propaganda de shampoo que empapela media ciudad. Me deslumbra y me maravilla que alguien lea “los huracanes despeinan” como una afrenta personal encriptada. Me divierte tratar de imaginar cómo, en base a qué razonamiento, se habrá podido llegar a semejante conclusión.

Nunca negué que soy bastante marilyn. Jamás intenté convencer a nadie de lo contrario, y menos que menos en este blog, que de algún modo funciona como un diario público. ¿Puede haber un género más marilyn? De todos modos, no entiendo cual es el problema con la marilynitud y considero que la modestia es lo más marilyn del mundo. Los modestos siempre se sienten superiores al resto de los mortales. Sócrates es un buen ejemplo de la modestia marilyn: con toda su megalomanoseguridad se tomó el bebedizo de cicuta sin perder la calma ni por un instante, convencido de que la tenía atada. ¡Bravo por él!; lo felicito. Yo marilynizo con cosas que vivo como conquistas personales, cosas que probablemente muchos de ustedes no vivirían ni como triunfos de segunda selección. Por lo general mis éxitos suelen ser bastante mediocres, pero a mí me cuesta tanto obtenerlos, que cuando lo logro me lleno de orgullo y me siento mi propia heroína.

Según el amigo Friedrich “el sello de la libertad alcanzada consiste en no avergonzarse más ante uno mismo”. A ver..., pensemos: no avergonzarse es aceptarse, bien. Pero aceptarse no sólo quiere decir aprender a tolerar esas cuestiones en las que uno no ha conseguido todavía imponerse (y quizás no lo consiga jamás); asumirse tiene también su impronta proactiva, ya que implica trabajar duro para estar a la altura de las circunstancias. Acercarse al concepto que se tiene de sí mismo supone un laburo arduo y continuo, y no veo por qué uno no habría de alegrarse cuando mínimamente le sale. Alegrarse, digo, afirmarse ahí para cuando no salga; apropiarse un poco de la situación.

Me reprocharon la semana pasada que fomento la verborragia vacua, el decir sin decir, la posibilidad de hablar sin que nadie se haga cargo de sus palabras. Qué irónico que me lo hechara en cara justamente un anónimo. Se estaba aprovechando, el muy atrevido, de eso mismo que me cuestionaba. Y lo hacía para explicarme lo equivocada que estoy, lo que no entiendo y en dónde derrapa mi discurso presuntuoso. Yo me pregunto en qué lugar se ubica quien, indignado, te señala un error conceptual; el que te quiere indicar un camino moral y epistemológicamente superior. En síntesis, me pregunto: ¿existe algo más marilyn que la explicación?

lunes, mayo 01, 2006

Combo argentino 100%

Merca y fernet.

jueves, abril 27, 2006

Pierde el turno

A veces siento que todo lo que hago es retroceder.

viernes, abril 21, 2006

Shamado a la solidaridad

Estoy escribiendo un artículo sobre César Aira para el próximo número de La Biblioteca, dedicado a la crítica literaria. Se supone que debo consultar todo o gran parte de lo que el autor produjo al respecto. Tenía el librito sobre Alejandra y compré Copi, Las tres fechas y algo más que ahora no recuerdo. El Jefe Renegado me prestó La trompeta de mimbre, Edward Lear y un número de Ramona (decimos: gracias Vincent) pero me vendría bien releer los básicos tipo “Exotismo”, “El ensayo y su tema” etc. No es problema –me digo- porque los tuve entre manos hace cosa de un año cuando con Mariano dimos el tallercito en B & F. Me pongo a buscarlos pero no los encuentro. Doy vuelta las cajas donde guardo los apuntes, abro y descuartizo biblioratos, vacío estanterías y nada. ¿Aparecen los reportajes a Manuel Puig que había perdido? Sí. ¿Y los cuestionarios de Filo del lenguaje que la otra vez me pidió José? También ¿Y lo que necesito ahora? Por supuesto que no. Bueno, ok, voy a la hemeroteca. Pregunto por la revista Boletín de Rosario: nada. Babelia; nada. Nueve perros; nada. No hay absolutamente nada de lo que tengo que leer. Podría molestar a Estrin pero, cual Bartleby, preferiría no hacerlo. Siempre me mira con esa cara de soy yo la que debería estar escribiendo ese artículo y además, cada vez que me presta material prometo que en cuanto salga a la luz voy a regalarle un número de la revista en cuestión, y jamás lo hago. En fin, me pregunto si los amigos de Letras no tendrán algo a mano para facilitarme o si saben de dónde bajar alguno de estos textos. Desde sha, muchas pero muchísimas gracias. Los que me ayuden se harán acredores del Nº4 de La Biblioteca.

jueves, abril 20, 2006

A ver si nos entendemos

1.- Todo declina en femenino porque se me canta.
2.- Mis obsesiones son mis pasiones (y no mis obligaciones, como escuché por ahí que se dijo).
3.- Tengo faltas de ortografía, y qué. Eso nunca me impidió sacarme dieces ni publicar artículos. Te digo más: nunca fue inconveniente para pegar un laburo ni levantarme un tipo (y en ambos casos hablo de los que valen la pena).
4. Siempre hice y sigo haciendo lo que se me da la real gana. Por suerte, puedo (demos gracias al Equis Enorme) Si está mal o está bien, es otro problema. Igual no se preocupen porque inevitablemente pago las consecuencias.

Espero que haya quedado clarito. En caso de que alguien tenga inconvenientes, me avisa y nos vemos a la salida.

Naturaleza insaciable

León nació hace un mes y días. Dos semanas después fui a conocerlo y la Pipis me lo mostró llena de gloria. Nos reímos. Posteé tu panza pero sin cara, le dije, pensando que quizás la exhibición la ponía un poco paranoica. Me contestó que está tan orgullosa de su panza que hasta le hubiera gustado posar para la foto. Qué raro es ver a la más seria e intelectual jugando a la mamá.

Estuve unas cuatro horas en su casa tomando mate y loreando. Mil temas pendientes. Como veníamos atrasadas de info, teníamos tanto que decir, que nos atragantábamos de palabras.

Me contó todo el parto con lujo de detalles. Escuché ese relato absorta, poniéndome cada vez más pálida. La interrumpía y le preguntaba. Ella me respondía con precisión y yo, al borde del desmayo la seguía interrogando. Su discurso sentimental fenomenológico ginecológico me trastornaba pero también me fascinaba. Parece que sufrís como si te arrancaran las tripas –que es de algún modo lo que pasa– pero que al mismo tiempo liberás una cantidad superlativa de endorfinas. Parece que el embarazo es costi; que a pesar de toda la naturaleza desatada sin eufemismos ni diplomacias, parir es una experiencia costi; y que después, amamantar sigue siendo costi. Me vuelvo loca.

Mientras, León dormía en su cochecito al lado nuestro, acompañado de un perro naranja que la Pipi le pone para que se sienta ajustadito como en el útero. Yo lo miraba sin poder creer su contundencia. Ese piojo con melena salió de adentro de mi amiga y ahora le come los pezones; la reconoce cual mamífero por el olor y se pone feliz cuando lo agarra. León me dejó muda: un solo movimiento de su minipatita alcanzó para terminar con la verborragia.

viernes, abril 14, 2006

Chiche nuevo

Ahora Mosquitodragón también tiene fotolog: www.fotolog.com/atomikev
Pasen y vean...

jueves, abril 06, 2006

Super M

Ella sabía organizarlo todo. Tenía ese don, pero siempre necesitaba ayudantes para ponerlo en práctica. Más allá de que el imperativo era su modo favorito, lo cierto es que las cosas resultaban de perlas cuando los demás la obedecían. Por eso se la pasaba profiriendo instrucciones. Traeme, llevame, hacé esto y aquello.

Nunca sospechó la magnitud de su increíble capacidad organizativa hasta cierto día en que no conseguía concentrarse para estudiar. Parecía que todos se confabulaban para molestarla: las bocinas de los autos, la gente que pasaba loreando por la vereda, los chicos que jugaban a la pelota en la casa de al lado y hasta Jean Luc con sus agudos ladridos. Un poco alterada gritó silencio, y en ese momento la Tierra dejó de girar para no hacer más ruido. Los autos frenaron, Jean Luc se acostó de inmediato, y hasta las moscas y los pajaritos detuvieron sus alas en mitad del vuelo y se cayeron al piso. Había nacido una nueva heroína: Maaaannnnndonaaaaaa.

En ese episodio inicial Mandona descubrió su superpoder, que precisamente consistía en dar órdenes. En el siguiente la vemos tomar conciencia del asunto y de ahí en adelante, protagonizar distintas aventuras montada con su traje con insignia. ¿Fulanito cumple años? Llega Mandona y te organiza la fiesta. ¿Te estás mudando? No desesperes, Mandona sistematiza el quilombo en dos minutos. ¿Te fuiste de vacaciones a dedo con un grupo de amigos? En cuanto ponés un pie en el camping advertís que Mandona ya repartió las tareas de la manera más justa y eficiente.

Esta equis no opera sola sino con Skorpius, su leal ayudante. Skorpius es un bombonazo y todas las féminas y todos los culturales se enamoran de su fuerza. Sin embargo, hay que aclarar que a veces tiene energía negra. Sirva el capítulo 423 de ejemplo. Ella le dice: ¡Bravo, S, salvamos a este país del tsunami!, y él responde: sí, pero en cualquier momento lo arrasa un terremoto.

En el último episodio se revela un dato fundamental: su archienemigo fue su costicismo en 1905. ¡Con razón tanta energía sexual en las contiendas!

En realidad, Mandona tiene muchos detractores que la hostigan, criticando tanto su método como sus objetivos. Y sí, es una figura cuestionable –para qué negarlo-, pero ¡quiéranla, chicos!, que hace lo que hace por el bien del mundo. Así que por favor no dejen de hacerle caso en lo que sea que les pida.



(* Cualquier similtd con la llamada realidad es pura coincidencia)

lunes, abril 03, 2006

Beat

Según Valery, no hay nada más profundo que la piel. La superficie se vuelve inaccesible, a veces. Quiero estar a sólo tres centímetros de distancia y ver esos detalles casi imperceptibles: pecas, pelos, pequeñas cicatrices que se me escapan desde la distancia. Saber cómo huele tu boca, reconocer tu aliento y darme cuenta de que llegás por un cambio mínimo en la temperatura del ambiente. Quiero darte un beso que te parta la boca y la cabeza; un beso que no tenga vuelta atrás.

Nació [el] Leoncito

Un

nuevo nietszcheano

ha llegado al mundo.

¡Bienvenido!

miércoles, marzo 29, 2006

Hay opciones

¿Creían que la elección era ilusoria, que en realidad era mostaza o mayonesa, que no había una tercera posibilidad? Albricias, chicos: hoy en la Biblio nos enteramos de que además del famosísimo Mester de Clerecía y del nunca suficientemente loado Mester de Juglaría existe ¡el Mester de Lunfardía! ¿Por qué no nos enseñaban las cosas buenas en la escuela? Conocer este dato, que desmantela el pretendido binarismo metafísico hostil y maniqueo, hubiera cambiado decisivamente no sólo el vínculo que me une a la literatura sino también el modo en que me relacionaba con el mundo...!

* Un besito (mchuik) para J. C., mi nuevo master friend del Inventario.

martes, marzo 28, 2006


De vez en cuando baja mi alma a darme
cucharadas de fuego


Amelia Biagioni

sábado, marzo 25, 2006

A favor y en contra

Los Detractores:
* Ex amigas recientes
* Algunos antiguos jefes
* Compañeros de alguna cursada de mi primera época en la fac, cuando tenía demasiada energía para pelear
* Ami y api en cierto sentido
* Gente que se guía por las apariencias

Los Fans:
* Ex amigas que se dieron cuenta de su grave error (la lista de las que están aplicando para recuperarme es larga, claro que si la hiciera dejarían de intentarlo)
* Otros antiguos jefes (y alguno de los actuales)
* L. C. y su clan de seguidores
* Jóvenes emprendedores de diversa índole
* E
* Ami y api en diversos sentidos
* Gente que se guía por las apariencias

Que alguien me convenza de lo contrario

Las Mónadas no tienen ventanas...

My own private Fox Life Chanel

Estaciono donde quiero y después me pego un tiro. No podés haberte convertido en alguien tan patético como para que una de las cuestiones que más te obsesionan sea que a los 31 te siga yendo el talle más chico de pantalones de todas las marcas cool de jeans, y su consecuente dilema: qué parámetro seguir en casos ambiguos como el de los Levi´s, de los cuales el 575 y el 519 podés sacártelos abrochados, mientras que el 514 te queda un gracielaalfanismo mortal. Sencillamente no da porque afuera, en el Mundo Real, pasan cosas verdaderamente jodidas. Digo, ayer fue 24 de marzo: hace 30 años, equis enorme. ¿No te movilizó alguna fibra la marcha? Sí, pero sabemos cuánto dura esa conmoción. Porque la señorita tiene que deprimirse porque la vida le resulta difícil, porque la felicidad se escapa y hay que perseguirla todo el tiempo o porque no consiguió lo que quería, cuando en realidad no lo consigió porque no se esforzó lo necesario o porque otras cosas le importaron más o porque, aunque NADA le importaba más, igual no actuó en consecuencia. El punto es que no da que tu principal problema sea que sos una pelotuda. Porque entonces sencillamente JODETE. O whatever pero plis no te quejes más. Por favor ya no te autocompadezcas. ¿O quién te creés que sos? ¿Pobrecita, La Lacrimosa? ¿Miss Drama Queen? ¿Y por qué siempre el personaje más exagerado? Un poquito, no; todo. Nunca es demasiado y demasiado no es suficiente. Hasta el fondo, a como dé lugar, desde que éramos chicas. Nunca nos alcanzaban las palabras. Si algo nos parecía injusto no podíamos decir “Dios le da pan al que no tiene dientes”, porque con eso nos quedábamos cortas. Nooo, teníamos que llevar la lógica al absurdo, teníamos que decir: “Dios le da medialunas con dulce de leche al que no tiene lengua”. Y cuando alguien nos sacaba de quicio, no estábamos satisfechas vociferando “me tiene las pelotas llenas”. Ese zapatillismo también nos quedaba chico. Para nosotras era mucho peor que eso, era un camión lleno de pelotas llenas. Pero si nos fijábamos bien, eso tampoco nos alcanzaba: nosotras sufríamos más, con más intensidad, y por lo tanto también nuestras crisis eran mucho más terribles. Entonces era “ha pasado la flota completa de camiones llenos de pelotas llenas". Y agarrate cuando pasaba el último camión, la cola de perro de la flota. ¡Pará, Tanguito!, ¡qué insoportables! A veces creo que si yo me encontrara conmigo misma me caería super, pero después me doy cuenta de que me diría “Easy, campeona, bajame ya mismo cuatro cambios”. ¿No te podés relajar un poco? Porque sos un relajo.

El problema de las obsesiones es que sólo puede haber una en curso. La fantasía de la Chica Trinity me dura poco porque no puedo dedicarme a mil cosas a la vez si en todas pongo en juego mi integridad. Hago las mil pero todo el tiempo tengo la tentación de mandar 999 a la mierda y dedicarme sólo a una las 24 horas. La obsesión seleccionada puede ser las plantas, Proust, mi novio, el periodismo, Leibniz, la Guille, pintar, drogarme, los tritones, la literatura, el gimnasio, las canciones de Elliot Smith, el bricollage, “mi carrera”, un curso de fotografía o de aero pop dance. Dedicarme a eso con alma y vida, y el resto que caiga por un maldito vortex. El pero que viene tomando carrera, al que oigo galopar con frenesí y acercarse estrepitosamente es la Gran Culpa. Culpa por lo que se tragó el agujero negro: esas 999 cuestiones por las que moriría de no haber empeñado el crédito en otra cosa.

Lo peor es que este devaneo no conduce a nada, porque si la frivolidad es preocuparse por pelotudeces, entonces preocuparse por si uno es frívolo es algo así como la apoteosis del concepto (lo que sería su colmo). Entonces basta. Basta de Legaly blond, de Kim y Novak, basta de con cada separación podés bajar hasta 5 kilos. Cambiemos urgente de canal.

domingo, febrero 26, 2006

Freaks de Letras


El que quiera conocer en persona a varios de los personajes de este Blog, que venga, pase y vea

Miércoles 15 de Marzo a las 19 hrs. Presentación de Modos de lo extraño (Mónica B. Cragnolini, comp., Buenos Aires, Santiago Arcos, 2005) en el Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional (Agüero 2502)

Modos de lo extraño es el resultado de una investigación colectiva. Los trece artículos reunidos en este volumen intentan indagar la "actualidad" de la filosofía nietzscheana en los debates contemporáneos sobre la alteridad y los modos alternativos de pensar la subjetividad. En diálogo con Deleuze, Heidegger, Merleau-Ponty, Cacciari, Agamben, Derrida y Toni Negri, los autores se proponen seguir las huellas del pensamiento posnitzscheano en torno a los conceptos de hospitalidad, comunidad y alteridad. En la presentación hablarán, además de Mónica B. Cragnolini, compiladora del volumen, Adrián Cangi y Alejandro Kaufmann.

domingo, febrero 19, 2006

Super Odeada

Puedo contar con los dedos de una mano las visitas que le hice al gimnasio durante estos últimos dos meses. Entre las vacaciones y el problemita del pie, un desastre. Voy, se me vuelve a hinchar el tobillo y de nuevo me lo prohíben. La última vez que fui me quise matar en cuanto llegué: volví a perder los guantes. Mis relucientes nike dry fit femeninos fáciles de poner super grip que te permiten levantar la olímpica bien cargada como si fuera un lápiz. Casi me pongo a llorar. Es que yo soy como los superhéroes: no esperen nada de mí si no me pongo el traje.

Tesoros personales

Mi abuela junta monedas y me las da. Sabe que son un bien preciado para mí porque además del colectivo, las necesito para el locker y la máquina de café del trabajo. Le encanta esperarme con un puñado y no duda en robárselas a mi papá o a mi mamá si ve sus billeteras cerca. Lo que no le gusta es dármelas en la mano. Me las entrega en un sobre o en una bolsita. Esa es otra de sus actividades principales: recolectar packagings que se presten para ese fin. Hace un tiempo, estábamos almorzando y me las dio adentro de una bolsita de protectores diarios cerrada con un alfiler de gancho. ¿A los 87 todavía usa carefree? Pienso que mi abuela ya no tiene registro de la realidad y me pongo un poco triste. Se las muestro a E, moviendo la bolsita para que suenen. Las mira y me pregunta: ¿monedas íntimas?.

Dedíqueselo

Otra vez sopa: uno proyecta, to-do-list en mano, y la realidad impone sus propias ideas. Por el momento no vas a escribir todo eso que habías pensado. Las hipótesis geniales y los razonamientos lúcidos quedarán para más adelante, porque ahora en lugar de escribir te vas a separar (de nuevo, por vez número mil, o por primera vez después de un millón de años), te vas a enfermar, a quedarte sin casa o embarazada.

La llamé y le dije sin eufemismos que todos sus colaboradores están hechos mierda: al margen de la Pipi que a punto de parir desfallece, devastada por el calor, Mariano –eterno marinero mareado por amor- no puede más que ocuparse del tratamiento de su mamá; Tetis está encarando su recientísima soltería y yo, como vaca sin cencerro de médico en médico. Sobrevivir y recuperarnos. Hasta nuevo aviso esos son los planes.

Más allá de las sorpresas, hay cosas que no cambian. Cuando verdaderamente la necesitamos ella está. Incluso desde su escorpianismo nos escucha y nos comprende. Incluso cuando piensa que estamos perdidos de la mente a niveles inconmensurables. Nos aconseja y nos alienta sin darse por vencida. ¿Qué vos querés escribir sobre los animales MD sobre maquillajes? Adelante, adelante. Ya les compré los CDs vígenes y también las cajitas de colores que me pidieron para guardarlos.

Vive retándome por todo lo que aún no hice, por mi falta de operatividad y mi obstinada insistencia en las peores elecciones. Hasta que escucha que soy yo la que se queja, frustrada, y entonces pone en movimiento la maquinaria inversa: todo lo terrible queda convertido en una nimiedad que no me atrevo a encarar por cobardía. Ni mi situación es patética ni nadie duda de que voy a lograrlo. Otra vez adelante, adelante; así es la vida. Y queremos la vida tanto tanto.

El año pasado, para variar estaba deprimida para mi natalicio. Llegan las fiestas y lo único que quiero es ponerme la remera de soy un fracaso y cantar im a looser baby and why don’t you kill me. Pero el año pasado fue todavía peor; no es fácil encarar los 30 con garbo. Hablamos un par de veces sobre eso. Organizó una cena íntima para levantarme el ánimo y me regaló un pishama rosa chicle que dice im smart, lovely, beautiful, intelligent etc, etc. Quien lo diría, ella con todo su rigor monocromático, comprándome puteríos de Barby para festejar los 30.

Es verdad que somos ineficientes y diletantes, pero también es cierto que le pertenecemos. Y ella lo sabe.

Lo que no sabe es que tengo este blog; si se entera de que pegué su foto me mata

jueves, febrero 09, 2006

Tapado

Un día, llego a la Biblio y había amenaza de bomba. Como no nos dejaban irnos (supuestamente: después de que la policía revise y compruebe que no hay nada, ea!, a trabajar) nos quedamos conversando en la plaza. Yo había llegado carburando mal. Me tiré al sol con el discman a escuchar NIN y me quedé dormida. Puedo quedarme dormida gritando "Piggy" o "Closer" aunque me parten la cabeza. Soñé precisamente con las cosas que me obsesionaban, de las que no era capaz de apartarme. Me desperté al rato sobresaltada. Estaba muerta de calor, transpirada, el sol me encandilaba y no veía nada. Hice lo que muchas veces hago inconscientemente: me sacudí la cabeza con las manos como quien espanta pájaros de mal agüero (los malos pensamientos). No lo controlo: como el chico de About a boy, que sin darse cuenta se pone a cantar y de pronto todos se están riendo de él. Eso nos pasa a las semillas. Algunas se exorcizan cantando, otras nos sacamos de encima las ideas como si fueran cuervos; preguntale. La cuestión es que me incorporé de golpe, ahuyenté a la bandada deplorable, y medio que grité no aguanto más, basta. E. B. había llegado durante mi siesta. Hola, Evelyn, te presento a Horacio González. Evelyn acaba de bla bla bla, bla bla bla. Yo, speechless, totalmente desubicada. Linda manera de que te conozca González.

Recuerdo que le dije a Luciano: el pibe del depósito es muy raro pero también muy interesante. Siempre me calló bien porque hablaba con L.P. y con Sol de la maratón Nike. Cada vez que conversaban yo ponía un vaso (en el segundo subsuelo todo el mundo habla al natu y abundan los vasos). De sus comentarios y de los carteles de la calle (estoy corriendo porque) salió un texto que se llamó “Nike corre, Lola corre”, que después nunca llegué a postear. Además, mencionó un par de veces a gente conocida de Adrogué (una de las palabras claves que me devuelven cual magdalena a mi pasado). Con Luciano queríamos hacernos amigos pero no sabíamos cómo. Esas pretensiones nacen condenadas al fracaso. Qué ingenuos, no teníamos la más pálida idea de esto:
La obra teatral Agüero y Austria, tapa y contratapa de Esteban Bitesnik (Jefe del Depósito de Libros de la Biblioteca) contó con la excelencia de la dirección de Cristina Banegas y el elenco encabezado por Héctor Malamud y Carlos Durañona, además de los jóvenes Agustín Labiaguerre y Adrián Díaz. La historia, un diálogo entre trabajadores bibliotecarios de distintas generaciones, pudo ser apreciada todos los días, en horarios sucesivos, y calculamos un total de 3.500 espectadores.

Ni tampoco de que era parte del staff de Revolver. Yo leía esa revista hace años. Todavía conservo un par. Busco una y ahí están sus notas. Ahora voy a leerlas. Qué agradables son a veces las sorpresas, qué agradables...

Animal de costumbres

Ayer quería postear algo así como larrreputamadrequelorrremilparióa-todoeluniverso. Me vieron, para variar, unos cuántos médicos durante el día. Cada cual aventura su hipótesis pero ninguno está seguro. Probemos con tal cosa, probemos con tal otra. Ensayo y error. Ensayo y error. Hasta ahora, el resultado fue siempre error. Análisis de sangre, ecografías de tobillo, nada. El fucking pie no responde. Qué hijo de puta, se hincha como le da la gana. Y cómo pica. La fantasía de la cierrita me da vueltas en la cabeza. Bien afilada. Una cierrita de dientes tiburónicos con la que trabajarme la carne. Mmmmm (me muerdo la boca de deseo atroz). La idea ya se popularizó. A TT se le ocurren muchas cosas con las que quisiera darle a la cierrita divina: al carácter del equis o su propio e incurable temperamento romántico.

Hace un tiempo, charlaba en el gimnasio con una de esas chicas mayores que están superentrenadas -esas clásicas minas de cuarenta que matan de envidia a las de veinte-. Levantaba el triple de su cuerpo con cada glúteo. Esto me hace recordar dos cosas: uno de los últimos pornosonetos del talentoso Paz y un capítulo de Ren & Stimpy en el que ellos peleaban con unos luchadores profesionales de fuerza tan descomunal, que los noqueaban dándoles aplausos de culo. Dioses, qué culo poderoso. Yo también quiero sacar de competencia a alguien con el culo…
En fin, no sé ni cómo se llama esta equis pero igual podría decirse que la conozco bastante. Desapareció del club durante muchos meses. Al volver me contó que estuvo lesionada y que le prohibieron hacer actividad física por un larguísimo semestre. Pensé que le pasaba por zarpada: el cuerpo siempre te da señales, te enciende el cartel de alarma cuando te estás pasando de la raya. Pero ese tipo de lesiones son muy comunes en el gimnasio. No dejás nunca de compartir los aparatos con gente que hace una rutina light porque se está rehabilitando. También pensé que a mí me daba un a77aque si me dejaban sin mover el equis durante más de dos semanas. El deporte y sus sucedáneos son antidepresivos y ansiolíticos para mi neurosis cotidiana. Para pelearla con ganas necesito mi cuota endorfinas!

Ahora, acá, en cama –santas computadoras portátiles–, entiendo que a todo se acostumbra uno. Yo es otro si vive en otro lado. De última: ¿por qué no iba a adaptarme a estar aplastada, si es lo que hice durante veintisiete años? Mi cama siempre fue como la democracia: acá se come, se coje, se estudia, se trabaja y se educa. No hay nada que no pueda hacerse entre almohadas.

lunes, febrero 06, 2006

País de Nieve

Ayer hizo un año que estoy con E. El día fue melancólico y bastante raro. Lo empezamos a las doce brindando en copas de champagne que amorosamente me trajo de regalo, junto a un ramo de rosas y un collarcito para armar galaxias. Después fuimos a la fiesta de Abe –un escándalo en múltiples sentidos– y la pasamos muy bien: seguimos brindando con amigos y ya de madrugada nos dormimos abrazados. Al despertar mi pie estaba peor. Además, los antibióticos hicieron otros desastres en mi cuerpo. Así que fue un día de guardias y médicos y más remedios. Lo pasamos en salas de espera y en bares, leyendo un librito de Kawabata que nos iba poniendo cada vez más tristes. Los domingos siempre son terribles y la historia de Shimamura y Komako daba por completo en nuestro blanco. Dios mío qué calor, y yo vestida de novia con un solero cándido. Terminamos tomando frapuchino en un patio, leyendo en voz alta hasta que se fue casi toda la luz y entonces regresamos. En el auto nos mirábamos de reojo en silencio. Le dije que era extraño; que no me parecía que ya hubiera pasado un año. Pero quizás eso sea porque desde la primera vez que lo vi, tuve la sensación de haberlo conocido hacía muchísmo tiempo.

jueves, febrero 02, 2006

Oficina de Reclamos

Ningún artículo se escribe solo.

No anda la luz del cuartito azul. Saqué la dicroica, la reemplacé, y vi como también se quemaba la nueva. El electricista marilyn dice que no tiene tiempo, que lo llame la semana que viene para ver cuándo podría venir.

Mi pie-tobillo está cada vez peor. Ahora no puedo girar la articulación. Hoy, de la Biblio me mandaron al Hospital Rivadavia, donde vi personajes bastante aterradores. La infectóloga dijo que tengo algún parásito, que el alien crece inside of me. Me recetó una pastillita y a casa, a levantar la pata. Preguntale a Sigourney Weaver.

Encuentros cercanos del tercer tipo, el lunes me crucé por la calle con mi ex. Hablamos cinco minutos nerviosos. La última vez que nos vimos, no quieran saber... Fue hace más de una año, bastante más. Decimos: regresión.

Y pasan los días y yo sin entrenar...

Murió un pececillo.

La persiana del cuarto se pasó de vueltas y ahora no baja. Por la mañana el sol me encandila mal. La luz, diría alejandra, se abrió como una herida. Me taladra la vista.

Perdí un juego de llaves. Por suerte el portero tenía las que dejaron F y P.

Hace un par de horas llamó Dany desde París. Hablamos un rato largo. Le pregunto por la reseña y por los costicismos. Dice equis, un loco, fantasía. Se resistió durante un tiempo pero ahora está a pleno con la terminología. Cuando nos conocimos, nos separaba una glacial distancia que fue cediendo lentamente. Dany y yo tenemos algo en común. Todavía no sabemos bien qué, pero intuimos que es grande. Quiero decir visceral, si se me permite la grasada. No es la palabra pero tampoco se me ocurre otra y estoy harta de perseguir denominaciones. ¿Por qué este afán de ser precisa, después de todo? Para qué. Dany, Dany, Dany... fue hermoso que llamaras desde tu parís y me dijeras cuántas horas conversaríamos apaciblemente si estuvieras aquí...

Ataque con la gente que se va. Decimos: desapego.

Me aterra la idea de tener bicho do pé. Dany tuvo hace tres años y me contó cosas espeluznantes. No te lo saca ni una junta médica ni secesiones de electroshock. Te lo saca un pedazo de panceta y una venda; una noche con el pie hecho un embutido, y por la mañana, un parto atroz. Juro que todo esto lo soñé.

Se supone que no me puedo quejar porque se trata del animal que también soy, del animal en mí. Lo más cercano y familiar vuelto lo más extraño. Equis.

Me pregunto por qué les pagamos subsidios a los fucking científicos si aún no pueden dominar a los bichos do pé.

Perfecto, perfecto –me dice la empleada detrás del mostrador. –Llene el formulario Nº 5 y deposítelo sobre la pila. ¿El siguiente?

Next saturday


Esto nos espera...

miércoles, febrero 01, 2006

Vida acuática


Flavia ya conoce más cosas interesantes de Buenos Aires que yo, y eso no sólo se debe a mi desidia sino también, y principalmente, a su culo y a su espíritu inquietos. Tiene una guía que exprime con bastante pericia turística. El jueves se le antojaron las delicias vietnamitas de Green Bamboo y el viernes quiso cenar en Bar 6.

Pedro había estado reclamando a TT, su fiel compañera de copas. Le dije que era una figurita difícil, pero el viernes accedió. Cuando se terminaron la primera cerveza no aguanté más y le pregunté a P. por el tema: la p de p. Declaró no saber nada al respecto, pero la cuestión despertó su curiosidad así que terminamos todos como hace poco más de un año: barajando hipótesis para compatibilizar el zapato vacío cuya punta se curva hacia arriba cual los de los duendes, con la destreza para sambar como dios manda. El enigma continúa abierto.

A medida que pasaba la noche el tobillo se me iba hinchando cada vez más hasta adquirir proporciones elefantiásicas. Lo peor es que pica como la gran equis. Algo realmente insoportable. Me dan ganas de tener un cepillo de alambre para rascarme sin parar hasta que quede el hueso al natu. O de ser perro y rascarme con los dientes o de tener una sierrita afilada como la lengua de chechus. Siempre me gustó mutilarme…

Después de la cena fuimos a saludar a Abe, que nos está cumpliendo los 30. Lo va a festejar en un lugar ultrafantasy: un telo. Su papá tiene una empresa constructora que compra terrenos para levantar edificios modernos, previa demolición de lo que haya en el predio si es que hay algo. En este caso hay un hotel alojamiento armadito como si se estuviera usando: tres pisos de habitaciones con distintos puteríos (dios mío, es la primera vez que el término adquiere semejante literalidad!!) como silloncitos para tener el costicismo, duchas escocesas, películas porno, espejos en el techo y etcéteras. A. pidió permiso para hacer ahí la fiesta, ¿y quién puede decirle que no a alguien que está cumpliendo los 30?. La idea es una megaparty con grupetes de diferentes procedencias ocupando los cuartos, consumiendo distintas cosas, divirtiéndose de maneras disímiles. Me fascina la idea de poder ir de un lado al otro y cambiar de secuencia con sólo cruzar un pasillo.

El cumpleañero comenzó su natalicio ahí mismo, ya que llevó a sus íntimos (básicamente los demás Horreos) a conocer las instalaciones. Y yo terminé como se debe: en un jacuzy. No hay caso, mi destino es el agua.

La fotich es de su cumple pasado. La posteo porque estoy con su esposa, que en este blog ya tiene unos cuantos fans. Así se le ponen los ojos cuando se emborracha.

Visitas internacionales. F y P

Flavia y Pedro están en Argentina desde el lunes de la semana pasada. Se están quedando en casa. Yo vine a parar a lo de E, que no me cuesta demasiado. Me trajeron de regalo tres pares de Melissas (sí, TREEEESSSS!!!) y un libro soñado de Clarice Lispector. Salgo con ellos todo lo que puedo y la paso muy pero muy bien.

Conocimos a Pedro en las Jornadas del 2004 (sí, del). Vino de Río con el ya citado Charles-rompe-corazones y M.A.B. Dado que yo me encargaba de la casilla de las JorNiet habíamos cruzado un par de palabras por ese medio, situación que obviamente aproveché para dar una imagen bastante triste de mí misma, contestando a sus preguntas con mi famoso tonito de chica superocupada que no tiene tiempo para diplomacias. Sin embargo, Pedro se mostró de lo más simpático meses más tarde cuando nos vimos las caras. Es rubio, acuariano y se doctoró hace muy poco con un trabajo sobre Ortega y Gasett (a quien llama simplemente ortega). Tiene la sonrisa rápida. A Pedro le gusta el helado de dulce de leche, leer a Heidegger, tomar cerveza, y demorarse en las librerías de Corrientes. Está con Flavia hace como siete años.

Flavia es un fuego. Morochaza verborrágica y carioca por elección. Tauro con ascendente en capri, chica de los mil top strapples, a los que en Brasil se les dice tomará que caiga. Es arquitecta. Se doctoró escribiendo un trabajo sobre x barrio de Río (imposible recordar cuál era) que deconstruyó de la mano de Pierre Bourdie. Para escribirlo se compró –aunque no fumaba– un cartón de 20 atados de 20 cigarrillos cada uno. Escribió todo lo que tenía en mente fumándose hasta el último cigarillo, se doctoró, y no volvió a comprar un paquete nunca más. Ahora trabaja en urbanismo. Nosotros la conocimos allá, en Guanabara, bailando samba y tomando una caipirinha detrás de otra. A Flavia le gustan las plataformas, la comida exótica, los Blogs y sus comentarios y sus comentaristas, y los restaurantes con paredes rojas.

Mañana se van a Córdoba, y luego a Mendoza. Cómo vamos a extrañarlos…

martes, enero 31, 2006

2. De L y G a J.T.

Allá nos encontramos con una compañera de secundario de E –La encantadora L– que estaba vacacionando con su reciente shico. Resulta que a él yo lo conocía de algunas cursadas. Cuando lo mencioné me contestó que sí, que una vez lo traté muy pero muy mal en un seminario. Como no me acordaba, negué. No, no, no, te estás confundiendo. Pero me dijo hasta lo que tenía puesto; ergo, era imposible librarse de la acusación. Y sí, en general soy bastante mala onda. En mi defensa diré que muchas otras veces soy mal comprendida. Queriendo ser simpática me acusan de agresiva, o si estoy concentrada, pongo mi cara seria y transmito la peor de las impresiones, como si estuviera escuchando una pobre exposición o un estúpido comentario. Y nada que ver. En fin, sépanlo. Igual, sí, soy peleadora, y no reniego.

Pasado el primer momento de incomodidad, los cuatro nos llevamos muy bien. Durante una cena, el mushasho me habló de una cátedra, de un grupo de investigación, de un subsidio y demases, y así llegamos a un pretendido efant terrible que ahora hace furor en este medio [blogger]. Me refiero al gourmet taquillero, ése que tanto gusta de los rinocerontes. El divino de Obelix no, él se deleita con jabalíes, que es muy distinto. No comprendo por qué tanta halaraca con ese tirapiedras. La verdad es que a mí la pretensión de rebeldía no me hace la más mínima gracia. El escándalo tiene que darse al natu, si no, no da. Es como estar tres horas delante del espejo acomodándose los rulos con gel efecto despeinado. Y ahora que lo pienso, algo de esto había: años atrás, el equis en cuestión era fácil de identificar por lo sigueinte: conservaba de su pasado pelo largo sólo un mechón, que le recorría gran parte de la espalda. Usaba el resto de su cabellera prolijamente corta. Con TT le decíamos el rabo de gato.

Capítulos atrasados


1. Mar del Sur

Después de unos cuantos kilómetros de polvorienta ruta de tierra, en plena oscuridad, con unas estrellas increibilísimas, la decepción. Equis. La costa argentina no es gran cosa, no. ¿Por qué lo recordaba tan lindo, tan poético? Quizás porque tenía 21 y me había enamorado por primera vez de verdad verdadera. (Antes me enamoraba pero para adentro, cual semisha. Lo de Lanata y etcéteras obviamente no cuenta.) Pero ahora soy mucho más fóbica. Me molestaba que haya una casa de videítos, aunque por supuesto que jugué mis buenas fichas al tetris; me molestaba que todo fuera tan kitch tan flores de plástico, estética patáda en el hígado.

La hostería, de mediocre pa’abajo y nuestro cuarto, un pañuelito de Barbie. El gran problema de reservar y señar desde Baires. Me digo: calladita, porque todo lo elegiste vos ¿eh?. Pero igual no me aguanto: pucheros y quejas, qué estúpida soy.

Los días, algunos mejores que otros, pero ninguno de esos que te morís por zambullirte. Un viento soverbio casi siempre, haciendo que la arena seca te latiguee todo el cuerpo. El agua, helada; el mar siempre encrespado, con bronca, y verde. Las playas en sí son interesantes. De rocas y no de arena. Si Jack fuera a la playa sin duda elegiría esas. Pero lo mejor son las grutas, las cuevas. Me iría a pasar tarde tras tarde adentro de cualquiera. Humedad, oquedad, soledad; yo debo haber sido tritón en otra vida. Tomar allí una pepus fue por lejos el hit de la escapada. Santos cartones lisérgicos, cómo flashee.

Durante la primer caminata me picó un bicho y como me rasqué literalmente a cuatro manos, me traje de souvenir una bruta infección. En Miramar me dieron corticoides pensando que era una reacción alérgica, lo que encubrió el proceso, que seguía su curso subrepticiamente. Ahora estoy con antibióticos y la pierna izquierda hipopotamizada.

martes, enero 24, 2006

Lo único que voy a decir

Guille, yo también te quiero tanto tanto tanto...

lunes, enero 16, 2006

Al día de la fecha


Hoy volví a la biblio y la jefa del sector había renunciado. Dicen que volvió a la nave nodriza.Me reecontré con la gente y of course, cómo me divertí. También me confirmaron un bienvenidísimo aumento de sueldo.

Hoy cumplo 31 y aunque nunca lo hubiera imaginado, estoy requetefeliz. Los amigos están llegando. Beberemos y demases mientras armo la valija: mañana me voy a la plasha with my sweet love.

En la fotich, los 30. No tengo quejas.

viernes, enero 13, 2006

El devenir de la Joven Promesa


Por qué me costará tanto hacer las cosas que me gusta tanto hacer. Me pregunto qué perfo me estoy haciendo a mí misma ¿La de la escritora looser? Si esto fuera una película, y yo fuera hippy, la peli sería Happiness y mi personaje, sin lugar a dudas, el de la maestrita.

jueves, enero 12, 2006

Miss Drama Queen

¿Qué? ¿Que mi Blog es un eterno lamento? ¿Una lágrima? La venganza será terrible.

La gente dice que tú y yo estamos locos, Lucas (o por qué quiero tanto a M)

M: ... entonces de pasada me traje del videoclub dos casets de Friends. Cuando llegué me tomé dos calmantes y a la cama.
E: ¿A qué hora?
M: A las seis.
E: Claro, a dormir llorando.
M: Sí, a las seis de la tarde.
E: Bueno, pero estás viendo todos los capítulos de Friends.
M: Sólo me falta la última temporada.
E: Excelente, ahora podemos hablar de experta a experta.

Más tarde:

M: ...entonces, cuando me agarra el ataque pienso en esa casa, en las cosas que le haría... (sic.) Cuando estoy más desesperada hago eso: me pongo a pensar en las porquerías que le sacaría a algunas casas... (sic.) Un loco, ¿no?.
E: No, yo hago lo mismo.
M: ¿En serio?
E: Sí... (sic.) ¡Es que hay casas a las que les sobran un montón de porquerías!
M: Sí, es imposible no pensar en eso.
E: Claro.


Y luego:

M: ¿Qué te pondría contenta?
E: Ir a un vivero.
M: Uhhh..., no hay ninguno cerca.
E: Y encima con la lluvia...
M: Si a vos te encanta la lluvia.
E: Sí, pero no da después llegar empapada y quedarme mojada hasta las mil y quinientas, muerta de frío.
M: No, pensemos en otra cosa.
E: ¿A vos qué te gustaría hacer si pudieras elegir alguna fantasía?
M: Me gustaría estar de viaje por Europa.
E: No, no vale.
M: ¿Por qué?
E: Valen solamente cosas en Capital Federal.
M: Bueno, entonces... Me gustaría que anduviera la tele y viéramos esos capítulos de Friends así te reís un poco. Eso, quisiera que te rieras.
E: Sí... No sé... (sic.) A veces no se puede. (Sic.) No me acuerdo cómo estaba el año pasado para esta época... ¿vos te acordás?
M: ¿Para esta época?... Eso es lo que te pasa: ¡tu cumpleaños!

Gracias, querida, me hizo infinitamente bien pasar la tarde contigo.

A quién le importa

Que alguien me lo pregunte, eh. Que alguien se atreva a preguntármelo.

¿Qué? ¿Que si me considero afirmativa?

Bastante.

Again

La humedad despeina, la melancolía despeina, los huracanes despeinan como locos.

Lo dicen muchos Blogs, y es verdad

Las uñas perfectamente pintadas de un color vibrante (sangre o muerte) sí que son un solaz para los ánimos maltrechos.

lunes, enero 09, 2006

Ha nacido un héroe


En el gimnasio trabaja un viejo insoportable, mezcla de vigilante, merodeador y hombre de seguridad. Como en el club no ocurren demasiados incidentes, tiene bastante poco que hacer y se la pasa dando vueltas por arriba y por abajo, con las manos en los bolsillos. La historia que más se repite es el robo de celulares (a Uli ya le faltaron dos) pero jamás se vio que el equis pudiera evitar nada. Se limita a poner su cara de qué barbaridad y listo. Básicamente, se dedica a empalagar a todo el mundo con su tema favorito: la inseguridad. Lo peor es que cuenta anécdotas no sólo inverosímiles sino también ridículas, como que se moría de calor y subió a un auto de un desconocido que le ofreció acercarlo a su casa; que después el conductor le pidió cambio de cien dólares y entonces él empezó a desconfiar. La calle está terrible.

Hace poco perdí los guantes y tuve la infeliz ocurrencia de preguntarle si no los había visto. A partir de ese momento se consideró con derecho a dirigirme la palabra a cada rato o a pararse a un metro de donde estoy entrenando y fastidiarme con cuestiones como: no dejes el bolso ahí, no podés tener prendido el teléfono acá. Una vez le contesté que necesitaba tenerlo siempre prendido por trabajo y se rió. Ah, ¿sí?, ¿y de qué trabajás?. Me contuve. Con la guasada en la lengua, preparada para disparar, se me ocurrió que sería más afectivo decirle algo que le tapara la boca. Soy periodista, contesté. Volvió a reírse. Muchos dicen eso. ¿Y dónde trabajás? Lo odié. A partir de ese día lo bauticé “que explote en mil pedazos”, apodo que Dieguito, otro de mis adorables entrenadores, reformuló como “el hombre bomba”.

Un par de semanas después veo que un asqueroso se dedicaba parsimoniosamente a pegar sus mocos en una de las máquinas mientras descansaba. Alternaba series de repeticiones con furiosas amasadas de nariz que terminaban cuando depositaba el cargamento en el aparato. Aguanto la transpiración pero eso, no. Me dieron ganas de vomitar y comencé a mirarlo fijo por el espejo pero nada, no se daba por aludido. Le dije a Diego, que se hizo el boludo. Diego no quiere problemas con nadie. Entonces pensé... ¡Esta es una tarea para Que Explote En Mil Pedazos!

Obviamente, le encantó la idea y la puso en práctica al instante. Amonestar es su fantasía. Con el pibe de los mocos, a quien todavía siguen gastando, me peleé encarnizadamente y ahora todo su grupete me detesta y me hacen la vida bastante imposible (me sacan las mancuernas que estoy usando, me esconden el agua) pero Que Explote me adora a la distancia. Me sonríe de lejos sin retarme ni molestarme. Todo por haberle dado un mínimo sentido a su relajada rutina de bostezos.

En la foto, mis ojeras de siempre y el guante perdido.

domingo, enero 08, 2006

Light



Decidí que no tengo ganas de seguir arrastrando mis miedos y mis absurdas culpas. Después de todo ¿cual es el fucking problema?. ¿Equivocarse? ¡Vamos! ¡A nadie se le cae ningún anillo por eso!. Pero tirando de semejante equipaje, avanzar se me hace demasiado cuesta arriba. Desde ahora en adelante pienso ir liviana por la vida.

viernes, enero 06, 2006

I remember

"Desde mi suprema impotencia, tenía firmemente dominadas las riendas de lo
imposible" César Aira, Cómo me hice monja.

Era chica. Ingenua, virgen e inmortal. Me la pasaba revoloteando por los pasillos de Puán con Jony y TT. Muchos de los profesores en los que había cifrado todas mis expectativas decidieron apostar a mí sus fichas, considerándome una joven promesa (pobres). Juro que no puedo reproducir aquí ni siquiera las iniciales de quien más me elogió prodigando sus “Brillante, señorita”s a diestra y siniestra. Siempre tenía para su alumna estrella una flor, que arrojaba con naturalidad para mi sorpresa y también para mi desvarío. De más está decir que no sólo yo me la creí.

Por aquel entonces J sufría por un forbbiden love que más tarde fue su esposa durante dos años. Así de imposible era. Pero entonces sufría horrores, con todo su malhumorado corazón de perro. Ese día tenía además una gripe infernal que le tomaba todo el pecho y lo obligaba a usar un pañuelo al cuello. Un enorme pañuelo de su difunto padre, viejo a propósito, como casi toda su ropa de loca juventud, comprada principalmente en la Quinta Avenida.

Esperábamos el subte. Le pedí que me cantara un tango para aprovechar el vestuario y la tristeza. Odeado, me miró fijo con la esquina del ojo y tosió. Y tosió y tosió y tosió. “Estás despechado”, le dije. Entonces, mientras se atragantaba por un nuevo acceso de su espasmódico catarro, vi cómo se le nublaba la vista y cómo, sin embargo, se le iluminaba la cara. Cuando se repuso repitió: “despechado”. “Con el corazón roto y el pecho destrozado por el amor y el resfrío. Siempre encontrás la palabra precisa, Evelyn; la palabra perfecta en todos los sentidos”.

Me reí. La verdad es que había sido una simple casualidad y se lo dije, pero no me creyó. Nunca quería creerme esas cosas. Insistía. Mucha gente insistía. De a poco me fueron convenciendo de que podía conseguir lo que quisiera porque tenía “el don de la palabra”. (Decimos: Salud, amigo Gorgias!). Y comenzaron a llamarme “teoricita” porque parece que siempre estaba elucubrando oscuras teorías acerca de las inquietudes más triviales. Tardé muchos años en darme cuenta de que, aunque se le acerque mucho, el lenguaje no hace la felicidad.

Mucho muchísimo

Extraño a Luciano y a Laurita.

martes, enero 03, 2006

Por qué detesto las fiestas

Decile no a la burocracia afectiva y a la dependencia emocional.

martes, diciembre 27, 2005

Al límite

Entrenando, le pregunto a Micaela, la instructora: ¿Te parece que siga con este peso? Porque casi no llego. Y mientras lo decía me percaté: precisamente eso es lo que estamos buscando ¿no?. La miro y prácticamente sin aliento, la escucho responder: seguí.

Hay una diferencia sutil pero decisiva entre ‘no puedo’ y ‘casi no puedo’. Siempre que casi no pueda, todavía puedo. Esa es la diferencia que existe entre el ser y el no ser, que separa al ser de la nada. Parece que no, parece que no, pero finalmente sí. Dar ese salto, ese mínimo paso que marca la única diferencia relevante en el continuo. Una mera cuestión de grados.

Cada uno a su modo

Todos somos marilyns.

Saturno

Hotel Costicismo: Nuevo video de los Rolling Stones, a quienes admiro y detesto. Ellos, mil años, cantando. El resto, jóvenes, perfectos y expresivos modelos teniendo el costicismo en habitaciones viejas. Alto voltaje en las miradas, en las caricias, en los labios carnosos, en los besos hetero y homosexuales. Un fuego.

Mientras, nosotros, que tenemos la tele sin volumen, escuchamos “Forbbiden Love” (porque gracias al cielo sí, estaba equivocada. Es buenísimo).

Llego de la calle con un fastidio atroz. Hace un calor insoportable y estoy pegajosa. Me tiro en el sillón con mi vaso de coca alimonada y lo miro a Guille como esperando que solucione todos mis problemas.

Me distraigo pensando que trabajar para el estado es increíble. Hoy tuve las dos últimas fiestas del Inventario. Como todo me angustia, a la mañana decido montarme para contrarrestar esa energía. Mi vestuario causa sensación. Quiero decir, genera reacciones fuertes y encontradas. “Esas cadenas estarían mejor en el arbolito” me dice uno. Para otra compañera, en cambio, eran “lo más de lo más”. Me saqué una y se la regalé: Feliz Navidad, L.P., yo también voy a extrañarte. Entonces, otro acota que lo que a él le encanta es mi pollera, que también debería sacármela y dársela. El problema de trabajar con adolescentes es que hacen chiste costis todo el tiempo. Obviamente, al tercero dejan de hacer gracia. En fin.

Hay gente que no tolera las Melissas. Dicen que los zapatos transparentes son demasiado porno o que los zapatos de plástico son kitch. En ambos casos los consideran una grasada. Yo pienso que dios mío, cómo detesto a los conservadores. Me parece imposible que semejante fantasía hiera la sensibilidad estética de alguien. Recuerdo cuando fuimos a la loja en Río. Hasta la Pipi, que es una de las féminas más austeras que conozco, sucumbió a su encanto y terminó probándose mil pares. Su espartanismo se disolvió por completo en el aire que emanaban las plasticodelic, alineadas para nuestro deleite en el local más maravilloso del mundo. Y el que no me crea que se haga un favor y lo vea por sí mismo: www.melissa.com.br

Llega Nikita con su humor explosivo pero no hay caso, sigo abatida. La terapia es una temporada completa de Sex and the City (Chicas, sé que a muchas las indigna, pero debo reconocer que soy bastante básica). Después helado y más tarde, paseo por el cementerio, fumando entre las criptas. Caminamos bajo el rayazo del sol como si nada, deteniéndonos frente a alguna puerta o señalando una cerradura particularmente hermosa. Me adelanto un poco y cuando Guille me alcanza, me reprocha mi fanatismo por el azul. “¿Por qué te gusta tanto?”. “Porque es lejano, marino y triste”, confieso. Y le canto “I said goodbye” y saludo moviendo la mano en alto, como Evita, cuya tumba eludimos para evitar a los turistas.

Encontramos una lápida de alguien que murió el día que nació Nikita y recordamos ese poema de Marilyn que hace poco citaba M.D. en su fotolog. Suspiramos, nos abrazamos y nos vamos. Enero nos pisa los talones. Llegará con nuestra despedida (Guille se va el 3) y con ese alto coeficiente de adversidad que define a Capricornio, signo regido por Saturno, el dios de la melancolía.

lunes, diciembre 26, 2005

It’s a fact

que los huracanes despeinan;
que el amor distrae y desconcentra;
que el programa de ML trae suerte y los blogs, muchos problemas.

martes, noviembre 29, 2005

El wall paper de este Blog me encanta, pero si alguien me dice que las tres bochas de acá arriba le hacen acordar a TE LE FE, me pego un tiro. ¿No me irían cargando el rifle?

sábado, noviembre 26, 2005

Bricomaníaca


Estábamos desayunando en ese hotel de cuarta. Las viejas de la otra mesa se fueron dejando la tele prendida. Yo me descargaba con Luciano y Luciana. Después él fue a avisarle a Mariano que ya era hora de entregar las llaves y nosotras nos quedamos en silencio, un poco taciturnas (meditabajas y cabisbundas). Mirábamos las botellas añejas de una vitrina polvorienta y de un par de estanterías. Unos vinachos blancos que ya estaban pardos, acompañados de un par de pingüinos, tres copas de plata que a ella le parecían horribles, y una infaltable y mustia tortuguita de porcelana. Nos llegaban palabras como “sisa” y “hervor”. Utilísima. Recordé que en una época yo tuve en el balcón un jardín que era mi orgullo. Ahora tengo una selva enmarañada completamente llena de yuyos. Recordé que me obsesionaban tanto las plantas que no podía pasar ni una noche fuera de casa porque ¿entonces quién las iba a regar?. Recordé que le hice a Castillo una lámpara de papel maché que cuando todo el mundo la veía se quedaba mudo. Recordé que entonces había dejado la facultad y que Mónica me insistía para que volviera y que cuánto más presionada me sentía, más ganas me daban de no volver nunca, de no ir jamás en mi vida a un puto congreso y de ser una brishante ama de casa, así como las de antes. Me apoderé del control [remoto] y cambié de canal. Reapareció Luciano y los tres nos fuimos a escuchar a Sazbón.

El reino del revés

AFRA 2005. Fui por un par de días amiga de mis enemigos y enemiga de mis amigos. Yo me pregunto por qué.

jueves, noviembre 24, 2005

Rosario fantasy

Euforia de congreso, almuerzo con "la gente" como si todos fuéramos amigos. Y sí, al natu. Mariano tiene puesta la corbata que compró cuando trabajábamos en el call center. Hoy peleamos bastante. Fue un día de escenitas y reclamos; preguntale.
Edgardo Castro habló de Agamben y de la potencia del no, que no es lo mismo que la impotencia. La potencia de no hacer algo. Esti, a la mañana, un poco de Merleau. Ambos un éxito. Y nosotros también. Marilyns, pero lo cierto es que sí, nos sentimos como peces en el equis. Le dedicamos el texto a dos figuras de oro: Tim Burton y Paula Fleisner.
Lamento que Mónica se haya ido, me hubiera encantado pasear por la barranca, como se dice acá, con ella. Es una ciudad divina, casi no la recordaba. Los árboles, el río, las calles, todo. (Y me quedo corta, puesto que todo no puede inventariarse sin disminuirse...). E tenía razón: nunca voy a perdonarme haber dejado la cámara. (Sí, amor, soy una testaruda).

viernes, noviembre 11, 2005

Sueños

Hace unos meses le regalé a E un librito de Sylvia Plath. Esa tarde fuimos muy felices, primero almorzando en Lelé y después paseando por el Jardín Japonés (entre paréntesis, de hoy al lunes, expo de orquídeas-fantasía). Volvimos cansados. Baño y a leer a la cama.

Fascinado con su chiche nuevo no lo soltaba un segundo. La edición incluía una cronología donde se describían las últimas horas de la sufriente rubia: les llevó a sus hijos sendos jarritos de leche caliente y pan con manteca; luego se encerró en la cocina, abrió la llave del gas y la puerta del horno, y adiós, esto ha sido todo. Aun estaba tibia cuando la encontraron.

Aunque yo ya conocía la anécdota, recordarla no dejó de perturbarme. Pobre Sylvia. Logré sacárselo de las manos y busqué algunos poemas, indagando más en mi memoria que en el libro. Encontré uno de mis favoritos, “The rival”, y lo leí en voz alta. Es increíble que incluso traducido sea increíble. Te amamos, Sylvia. Particularmente, daría muchas cosas de esas que siempre considero tan importantes, por la oportunidad de consolarte.

Una semana después nos sorprendió la noche discutiendo y luego de algunos malentendidos, volví a mi casa sola, con pensamientos horribles. Confío en que el Dios de las muchachas tristes no me dejará reventar... Se me ocurrió llamar a mis amigos, pero la verdad es que no tenía ganas de ver a nadie. Me saqué los lentes y a la cama, sorpresivamente exhausta. Muchas veces me pasa eso cuando estoy triste: se me cierran los ojos, se me apaga el sistema, supongo que para evadirme.

Me dormí de inmediato y soñé con Ted Hughes. En medio de una pelea horrible, yo le reprochaba su actitud para con Sylvia. ¿Por qué la había traicionado? ¿Cómo había podido ser tan cruel e insensible? Él me respondía que yo no era quién ni para juzgarlo ni para incriminarlo porque precisamente conmigo la había engañado. Enloquecí y salí corriendo desesperada. Corría y corría como Forrest hasta que me atropellaba un auto.

Me despertó el ruido de la bocina, que poco a poco se fue transformando en otro: el de mi celular. Era E. ¿Estabas dormida? –me preguntó. Contesté que no, que sólo descansaba. ¿Por qué le mentí? Me sentía culpable, culpable de haberlos traicionado a él y a Sylvia.

jueves, noviembre 10, 2005

Reencuentro


¿Quién llega mañana? Sííííííí!!!!!!!

miércoles, noviembre 09, 2005

Costicismo

Nunca es demasiado y demasiado no es suficiente.

viernes, noviembre 04, 2005

Ser no ser Blogger

Cada día agrego más Blogs a la lista de favoritos. Y aunque no postee demasiado, pienso casi todo el tiempo en cosas que me gustaría escribir y tengo siempre cerca una libretita en la que anoto las ideas bloggeriles que van surgiendo mientras me dedico a mis otras actividades. Quiero decir, a las que pueden llevarse a cabo en automático: cuando me baño, o cuando entreno, o en el colectivo, o las poquísimas veces que cocino. De hecho, tengo unas cuantos textitos bastante avanzados, a los que sólo les falta el cierre para aparecer acá. También pienso en los puteríos que me gustaría agregarle a mi Blog: fondos, links, categorías que agrupen por tema las entradas... Según E, este espacio se convirtió en “una de mis obsesiones creativas”.

Con MD hablamos bastante de Blogs, de los que leemos y de lo que escribimos. Y si estamos en su casa o la mía chequeamos a cada rato las novedades. Jose nos escucha con los ojos en blanco. A él no le gustan para nada. Dice que no sabe por qué, pero que el género le provoca una mezcla de indiferencia y rechazo. Entonces MD y yo lo torturamos haciéndole creer que posteamos cosas terribles sobre él, intimidades, ¡y mentiras!; que aprovechamos que no nos lee para difamarlo y para divulgar sus secretos. Le decimos también que le vamos a tomar examen. Las preguntas serían, por ejemplo: ¿qué problemáticas plantea Naughty Bits el sábado 20 de Septiembre del 2003?. No parece una prueba difícil, pero atenti: lo mismo que en la vida real, siempre pueden bocharte por no leer a los comentadores.

Desorientadas

Mi abuela (87) me llama y me dice que fue a una librería de Adrogué a comprar “mi libro” (?) pero que no lo tenían. Le pregunto qué libro. Me contesta que La razón de los animales. Y agrega: “vos dijiste que había que comprarlo”. ¿Cómo...? Supongo que se refiere al artículo sobre los derechos de los animales.

E: –No, Yaya, no podés pedirlo así, como si fuese mío.
Y: –¿Por qué? ¿Usaste un seudónimo?
E: – ¡!... No, en realidad es de mi profesora. Yo sólo publiqué un artículo.
Y: –Ahhhh... [bastante decepcionada]. No importa, igual dijeron que no lo iban a tener, que hay que buscarlo en las librerías grandes...
E: –Claro...
Y: –Pero...
E: –¿Qué?
Y: –Que yo lo quiero...
E: –Bueno, no te preocupes, yo te lo compro el martes cuando vaya a la Facu.
Y: –¿En serio?
E: –Sí.
Y: –¿Y cuánto sale?
E: –Veinte pesos, pero yo te lo regalo. Y además te lo dedico.
Y: –¡Ay! ¡Gracias! ¿Vos vas a empezar a cobrar cuando el libro se venda?
E: –No, Yaya, nunca voy a cobrar por eso.
Y: –¿Entonces para qué lo escribiste?
E: –...!
Y: –¿Me podés traer también alguno de los otros?
E: –¿Qué otros?
Y: –Los otros...
E: –...
Y: – ...de los animales...
E: –¿Querés decir El Libro de la Selva?
Y: –Sí, ese.
E: –Pero ese tampoco es mío. Es una adaptación que hice para los chicos que van a la primaria.
Y: –Al final no escribiste nada.

The others

¿Vieron a esa gente que cuando tiene que hacer algo, en lugar de dar mil vueltas, va y lo hace? Qué envidia...

miércoles, noviembre 02, 2005

Para convertirse en Roberto Carlos

La única forma de hacer [un millón de] amigos es al natu. Supongo que es así porque la espontaneidad –condición para que el vínculo fluya con éxito– es una de las pocas cosas que no pueden ni fingirse ni premeditarse.

Preguntale a Jean Webster

Desde que mi Jefe se cambió de sección estoy completamente perdida en el suplemento. Ahora nunca sé en que momento voy a cobrar ni qué me están pagando ni cuándo van a publicar mis notas. Hoy les mandé varios mensajes tratando de descubrir cómo viene la mano. Nadie me los respondió. Qué fastidio.

Mi Jefe era de oro puro. Cuando entré al diario atravesaba un momento bastante perfilbajista y me sentía insegura, pero su buen humor me rescató de inmediato. Como durante algún tiempo no nos conocimos en persona sino que nos comunicábamos por teléfono o por mail, yo le decía Papaíto Piernas Largas.

Es de esa clase de gente con la que la conexión se genera desde el primer párrafo. Siempre tenía un juego de palabras para regalarme, y aprendí mucho de él, que me enseñaba los secretos del oficio con infinita paciencia. Y cuando lo del Call se cayó, me consiguió otro trabajo en el que estuve un año hasta que me pudrí. Era bastante osama esa oficina, ¡pero qué fantasía que el Jefe me recomendara!.

También solíamos hablar de perfumes, de Maxwell Smart y La 99, de Bob Esponja y de música. Una vez me mandó un temazo de Nancy Sinatra que escuché en repet larguísimos días... ¡Oh, Guillermo Allerand, por qué me has abandonado!

Sacrílega

Tema nuevo de Madonna... ¿Tengo que volver a escucharlo o no me gusta?

martes, noviembre 01, 2005

Dedíqueselo

Enorme alegría encontrar tus coments y enterarme de que me estás leyendo. Aunque últimamente casi no hagamos otra cosa que pelear, sabés cuánto te quiero. Y plis no seas tan duro y exigente conmigo, porque también sabés muy bien cómo la estoy remando desde hace unos cuantos años para salir de la sartén. Decimos: gracias a toda esa gente que hizo lo suyo para abrirme los ojos, cerrados durante tanto tiempo por absurdas convicciones. Estás en la lista, obvio. No me traigas nada de Río, con verte sobra.

lunes, octubre 31, 2005

Between Firebreath Dragonfly & Crazy Legs Crane Jr.

El viernes, en un cumple, alguien me saludó usando su identidad bloggeril y aludiendo a la mía. Equis enorme, pensé. Ahora no voy a poder hablarle en toda la noche.

Ocurre que muchas veces, en lugar de ser como el Mosquito-Dragón (diminuto pero poderoso) soy como otro de los personajes de ese mismo cartoon: Piernas Locas Jr., que avergonzado, ocultaba la cara dentro de una bolsa de papel madera. (Aunque Jr. lo hacía porque no toleraba la estupidez de su padre, y yo, por un simple brote de timidez...)

No lo tome a mal, amigo Sin Rostro. Recuerde que una vez fue ud. el que se hizo a un lado, me atrevería a decir que un poco cohibido, cuando LC nos presentó en la puerta de la fac.

sábado, octubre 29, 2005

Sábado de superacción


“No hay beso de amor verdadero que no se sienta turbado por la doble presencia de un ayer y de un mañana”.

Victoria Ocampo
E se acaba de ir. Fue a cenar con dos amigos de 1810. Los chicos (los míos) se juntaban en lo de JI a ver el programa del Diez con Rafaela-explota-explota-mexpló, que Jose grabó oportunamente. Plan tentador, al que después de muchas vueltas consigo resistirme. Decidí quedarme en casa y adelantar algo. Aunque adelantar no sería la palabra adecuada. Supongo que está mal emplearla cuando se trata de trabajo atrasado. En fin, me hago la fantasía de que voy a tomar las armas, de que voy a dejar de preocuparme para ocuparme un poco. Así que acá me tienen con una pila de artículos de Sur, de donde extraje esta cita.

viernes, octubre 28, 2005


Esta es mi cara de tengo todo controlado. Por favor, que nadie se deje engañar por ella. It’s completely faked. La postée solo porque a Luciano le gusta. LC aceptó ser mi esclav... digo me secretario, y cuento con su ayuda para sacar adelante un millón de cosas. (Querido, agradecé que en Puan me dejaron fotocopiar esas revistas porque de lo contrario, con la almohada a la hemeroteca). Igual, no crean que me ofrece sus servicios gratis. Me exige casi tanto como lo que me proporciona: textos que escribí en el pasado, contención emocional, consejos de hermana mayor que [pretende que] se las sabe todas y a veces algún showcito (puede ser desfilar entre las PCs la pashmina de Myriam, mostrando diferentes usos de la misma: como bufanda, como pareo, como strapless, como turbante talibán..., o arengar a las multitudes del inventario con mis gritos). Todas tareas que me encanta desempeñar y que hacen que las mañanas fluyan apaciblemente en la Biblio. Pero a la una cuando salgo, preguntale. Me espera el resto del día.

He comprobado que si uno pregunta algo por este medio la gente responde con bastante rapidez, así que voy a aprovecharme de semejante beneficio. Por dios, que alguien me diga cómo sobrevivir al mes que viene. Tengo que escribir tres artículos, dos cuentos, una monografía y semana tras semana las notas del diario. Escribir, escribir, escribir. Es lo que más me gusta hacer en la vida pero también es un trabajo de parto. Y además debo pelear el presupuesto asignado al próximo número de la revista en Eudeba, organizar la presentación de Modos de lo extraño con tres marylins que si uno puedo a una hora, el otro no puede ese día y al tercero no le viene bien en ese lado; y como si eso fuera poco, también tengo que conseguir que el sector cultural de la Embajada de Brasil entienda lo importante que son las Jornadas Nietzsche para ellos y que decidan de una maldita vez colaborar con la causa. (En esto último fracaso año tras año). Equis, me aterra de sólo recordarlo. Lo único que quiero es que llegue Diciembre para poder deprimirme tranquila por todo lo que al fin de cuentas no hice.

Por suerte, puedo llegar cada mañana al segundo subsuelo y quejarme las cuatro horas completas mientras Luciano y Laurita me cuentan sus andanzas.

jueves, octubre 27, 2005

Sherlock

Parece que con el post del ataque confirmé la sospecha de que yo oculto cosas. No es así pero andá a desmentirlo. Así que de ahora en adelante sobrevendrá un interrogatorio ante el menor síntoma: qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa qué te pasa con lámpara directo a los ojos y todo.

Igual no vayan a creer que es por cacería de brujas. No es por desconfianza ni por celos enfermos ni por ninguna cosa fea (por suerte la inquisición terminó hace ya algún tiempo). Es sólo para poder cuidarme y para quererme más.

Cada día que pasa crece y crece mi convencimiento: estoy con el mejor.

miércoles, octubre 26, 2005

Shamado a la solidaridad

Yo sé que la blogósfera está shena de almas caritativas. ¿Quisiera alguna de elias revelarme cómo rayos se hace para que a los comentaristas les aparezcan las letritas esas que evitan los comentarios masivos?

(El que asuma la tarea deberá explicármelo como con títeres porque [para estas cosas] soy bastante lela.)

Fino sibarita

Ayer Charly me rechazó una galletita. Vino, la olisqueó como de compromiso, se dio media vuelta y se fue. Parece que sólo le gustan las de chocolate.

A77aque de bovarismo

Lo miro en silencio mientras me acosan pensamientos muy negros. Él me dice que estoy linda, me aparta un mechón de la cara y me pregunta qué te pasa. Nada, respondo. Entonces me habla de ese sentimiento de las cinco de la tarde por el que los ingleses impusieron el té: esa sensación de zozobra que oscurecía las miradas y amargaba los labios un poco antes de que se esconda el sol, y que intentó ser combatido con una ceremonia social. -¿Cómo? ¿that thinking feeling? -No, no –me corrige–: that sinking feeling. Sí, hundirse, pero en la angustia de los propios pensamientos.

Le digo que no me pasa nada, que sí y no, que sólo estoy un poco melancólica. Decir eso y evadirse son casi el mismo movimiento. Decir que uno está melancólico o acidioso es como decir que está lúgubre por cosas que son tan angustiantes como inevitables, tan dolorosas y difíciles como constitutivas. Declararse melancólico es lo mismo que advertirle al otro: me angustio por algo que ni vos ni yo ni nadie puede solucionar, así que no te (des)gastes.

Pero él insiste, y hace bien. Primero porque se da cuenta de que aunque haya conflictos irresolubles, hablar de ellos ayuda a desmitificarlos. En general hablar sirve para espantar o exorcizar esos fantasmas que rondan alrededor de las cuestiones complicadas haciendo que parezcan todavía más intolerables. Y segundo, porque la verdad es que si no insistiera, muchas veces yo no diría nada de nada. Me encerraría en mi Mónada y allí me quedaría, sola, callada, abatida por mi ataque de nihilismo, pensando que para qué hablar si de todos modos no forma parte de nuestras capacidades el poder comunicar un cuerno. Ya lo decía Rilke: “la mayor parte de los acontecimientos son indecibles”, (además de que las Équices no tienen ventanas).

Fue Alejandrísima la que me recordó esa línea de Rainer. Estoy leyendo sus Diarios porque debo rastrear la presencia de Federico, mi viejo camarada, en sus palabras. Perfecto, pienso, tengo el temple de ánimo necesario. “Cómo explicar con palabras de este mundo...” Sin embargo, el problema no es partir, el verdadero problema es que el barco se hunda.

Nos conocimos en una fiesta. Hablamos un rato, compartimos un taxi con otra gente, y no volvimos a vernos hasta después de un mes. Durante ese tiempo nos escribimos unos cuantos mails. En uno me contaba que se iba a pasar el finde al Tigre, y me/se preguntaba, alimentando el mito de su fama astral: ¿Hundiré el barco como en la fábula del escorpión y la rana?. Skorpius. El subject de mi respuesta era ése: Sopa de escorpio (casi como este blog, caigo en la cuenta ahora). Sin embargo, cuando estoy al borde del naufragio Skorpius siempre me rescata.

Extraigo del fondo sinuoso esa certeza y mínimamente me sobrepongo. Me visto, me peino, me dispongo a salir. Hace un rato llamó MD para invitarme a un evento en ByF. La idea es encontrarnos ahí, escuchar la lectura de algunos poemas y saludar a LLH por su cumpleaños. En un primer momento supongo que ésa es la excusa para vernos y charlar un rato, pero después descubro que la verdadera excusa soy yo: MD piensa entretenerse conmigo hasta que se haga la hora en que tiene planeado ver a V. Mientras hablamos por teléfono ya intuyo lo que más tarde compruebo: que estuvo toda la tarde en la calle haciendo tiempo y que le viene como anillo al equis que yo le amueble el último tramo de espera. No me interesa; acepto igual. Me va a hacer bien acompañarlo, respirar otro aire y despejarme.

Voy en el colectivo diciéndome: también es necesario escaparse un poco del amor porque a veces es agobiante. El deseo no se satura sino que en su misma satisfacción se renueva y potencia. Terrible. Unas ansias atroces de colonizarlo todo y la constatación continua de que, más allá de que semejante conducta sería éticamente incorrecta, no es viable precisamente porque el otro es mi límite. El otro, su presencia, es la prueba material de que jamás voy a poder tenerlo. Todo amor verdadero es un amor imposible, dice Blanchot... También debo escribir sobre estas cosas para el congreso de Rosario. Pero esta obsesión proustiana se apoderó de mí y si me quedara en casa no me dejaría trabajar. Es preciso ver gente, sentir el aire cálido en la piel, conversar de temas relajados, recuperar la liviandad, y recobrarse en esa mínima distancia.

Llego 30 minutos tarde y entro. A MD no se lo ve por ninguna parte. Cae al rato con su remera de A77aque, que le queda un poco corta y muy ajustada. Me gusta esa remera. La usa desde que desgravó una entrevista del grupo para La mano. Después de escuchar cientos de veces la cinta, la filosofía pertusiana provocó algunos efectos en la cabeza de MD. Lavaje de cerebro. Así funciona, por ósmosis. Según él, ese look le valió el rechazo de alguna que otra doncella esteticista a la que no dejaba de entregársele ni tampoco de provocar con su atuendo. MD adora desafiar a sus conquistas. Sabe bien que en última instancia todo ataque (incluso un ataque de devoción) es de carácter violento. (Y si no creen, pregúntenle a John Lennon)

Diez minutos más tarde ya no soporto el humo ni el calor ni la impostura de acá es donde hay que estar que tiene todo el mundo y le digo que nos vayamos. No sabemos qué hacer y terminamos en la casa de una tercera partenaire, la queridísima MS. Pero lo cierto es que los dos estamos desasosegados y lo único que queremos es correr al encuentro de nuestros respectivos équices. Sé dónde está el mío: con amigos en un bar de San Telmo. Imagino que voy de sorpresa. Hago entrada triunfal y lo abrazo y le digo que me moría por tomarme un trago con él. ¡Mentira! ¡Yo no tomo alcohol hace más de dos años! Es a él a quien quiero beberme. Bebérmelo como una pócima que me haga sentir más fuerte.

Pienso eso y es como si de pronto despertara. No existen pociones mágicas pero sí pensamientos performativos. Advierto que todo este sketch no es más que un nuevo embate de mi debilidad. Little Miss Drama Queen muerta de amor y de miedo de no estar a la altura de las circunstancias. Little Miss Drama Queen haciendo un show de su panic attack. Teatral y lacrimoso, el personaje me hace muchísima gracia. ¿Por qué estás armando este escándalo si en realidad no pasa nada? Dios mío, ¡qué difícil resulta en ocasiones [no] ser [in]dignos de lo que nos acontece!

domingo, octubre 09, 2005

Costi o no costi


Hace ya casi un año, seis seguidores de M.B.C. partimos hacia Brasil para asistir a un congreso de filosofía. De allí me traje unas cuantas cosas. Entre ellas un amor frustrado. A la vuelta, la Dra. C., que había sido promotora del romance, me incitó a escribirle al susodicho. El mail que le mandé –con copia a la Dra. y a alguna otra gente– puede leerse en la entrada anterior.

Como respuesta recibí un halago: Você escreve muito bem, tá de parabens, dijo el equis. ¡Al menos me reconoció eso! (por el idioma, no estaba segura de que pudiera apreciar las sutilezas de lenguaje y los juegos de palabras). Soberbia en la derrota, le agradecí el comentario. Le dije que el estilo es algo que, si se lo tiene, no se lo puede dejar de ejercer pero que sin embargo, en ciertos casos tenía la certeza de que escribir bien no me servía absolutamente para nada.

Decimos: es una suerte que mi bombón no me haya elegido [sólo] por cómo escribo. Por otra parte, M.B.C. me criticó bastante ese mensaje porque le pareció que no se atenía a las pautas del género (que en este caso era “carta de amor”, supongo). A su modo de ver le faltaban piropos y explicitaciones. Se armó entonces un debate, y muchos opinaron acerca de si el mail era o no costi. M.D. por ejemplo, opinaba que no. TT en cambio, que sí. ¿A ustedes qué les parece?

Nostalgia de Janeiro


Volvimos hace ya más de una semana y no consigo poner este canal. Sigo fuera de foco pensando en esa ciudad que me robó el alma. Rio es una droga demasiado poderosa: la energía que trafica desbarató por completo las escasas seguridades con las que había llegado. Argentina me pegó como una cachetada. Para sobrellevar el síndrome de abstinencia no dejo de escuchar a Caetano y escribí para el diario una nota sobre el samba. Aquella noche en Botafogo dijiste que yo bien podría ser carioca. Es cierto, soy una chica-saudade. No lograré nunca irme sin quedarme, irme como quien realmente se va.

Mientras el barquito se alejaba de Niteroi yo recordaba algunas coincidencias: La conferencia que diste acá se llamaba igual que el trabajo que Teté y yo leímos. El Programa prometía una versión en portugués y otra en castellano de La educación sentimental. Sin embargo, no hablaste de eso sino del tema de los animales. La misma cuestión que yo investigo. ¿Você lembra? Estas cosas cuya lectura te aburrirá tampoco me llamaron la atención a mí en aquel momento, pero ahora no dejan de hacerme ruido en la cabeza. Soy también una chica anacrónica. Me atrevería a decir intempestiva (Mónica tiene alumnos mejores que nosotros, pero nosotros somos, como los animales de Zarathustra, los verdaderos nietzscheanos).

El barquito se alejaba, y a mí se me partía el corazón pensando que volvería a Buenos Aires sin haberme despedido de ti. ¿Y tu corazón, Charles? ¿Cómo estará ese pobre amedrentado cuando te llegue esto? Charles, charles... decís que te sentís alemán, pero está todo Brasil en cada uno de los bucles de tu pelo. Todo: lo progre y lo machista, el barro y las lentejuelas, Lapa y Copacabana, el sol y la llovizna, la euforia y la melancolía, la mayor humildad y la suprema marilynitud. Charles, charles... quise hacerte olvidar del amor, al menos por un rato, pero es algo que yo misma no consigo hacer.

Te mando un beso de caramelo pegajoso y espero que la vida te esté guiñando un ojo. Saludos a la noche tropical.

Circulación (texto escrito con TT en 1905)


- Quiero que lo nuestro sea amor... algo profundo...
- ¿Cómo anda la estrella de la noche?
- En realidad sos...

Me propongo contar la película. Un doctor en un hospital al mando de locos criminales, la sangre, fin. Un doctor en un hospital al mando de locos criminales, la sangre, fin. El asesino no muere. Se despierta y ataca. Quiero ser como él.


Mi deseo: lamer cada diseminación de tu cuerpo. Pero el cuerpo es demasiado y demasiado ardua la tarea. Quedo exhausta, deshidratada. Recorro cada uno de tus pliegues, ¡tantos! Y se me seca la boca, y tomo agua. Y se me seca la boca, y tomo agua. Y se me seca la boca, y tomo agua. Y se me seca la boca, y tomo agua. Y se me seca la boca, y tomo agua. Y se me seca la boca, y tomo agua. Y funden las empresas que purifican el agua. Y quiebran las compañías embotelladoras. Y los trabajadores de Aguas Argentinas también quedan en la calle. Y toda el agua del planeta desaparece. Por tu culpa.



A Jorge Lanata

Lo que dice el viento en su canción


Desde la esquina, vi la casa más sombría que nunca. Las paredes más grises, las baldosas más agrietadas. De las cosas brotaba un silencio que no dejaba de hablarme de la muerte de mi abuelo, que es como recordarme todos mis fracasos y los suyos. Mi abuelo, esa presencia perseverante que se repetía en cada partícula de polvo; su frustración.


Siempre fui muy culposa. Comprendo que con eso no se consigue nada, pero soy impotente ante la fuerza de mis propios errores. Una vez sentí la certeza de un más allá. El halo cariñoso de un porvenir que quizás no exista, pero que si embargo me consoló con dulzura. No me resigno a perder. Me traiciona la sensibilidad, pero ni aún así dejo de ser cobarde y egoísta. Empezaré de nuevo, una vez más.

jueves, octubre 06, 2005


Él prefiere cenar; yo, desayunar. A mí me gustan más los besos y a él, los abrazos.

Insiste en que las discusiones y las charlas serias hay que tenerlas en la mesa, y en que las películas hay que verlas sentado, como en la escuela. A mí en esa postura me da la sensación de que me desintegro o empieza a picarme todo el cuerpo como si me atacara una cuadrilla de hormigas. Para cualquiera de esas cuestiones me resulta preferible la cama.

Él puede pasar horas y horas en un bar leyendo. Yo a los veinte minutos no encuentro sosiego y huyo, aturdida.

A mí me puede el rosa; él lo detesta. Sostiene que los colores pastel son para secretarias. Le gusta en cambio el naranja, que yo sólo resisto para decoración de interiores.

Él tiene respuestas para todo y sabe qué decir en cada situación. Siempre encuentra las palabras que me hacen bien y los argumentos que me consuelan con la contundencia y con la solidez de los labios, quiero decir de los sabios. Yo, en cambio, ante el menor inconveniente me quedo muda, ya no sé qué decir, ni mucho menos cómo decirlo lindo.


No deja de acusarme de marilyn ni yo de reprocharle que es un skorpius de pura cepa.

Pero los dos somos insoportablemente melancólicos, elegimos a los tritones como mascotas, nos encantan los infinitos de Leibniz y las berenjenas, los poemas de Sylvia Plath y los días de lluvia; burlarnos el uno del otro y reírnos, y de nosotros mismos y reírnos más.

Hoy hace exactamente 8 meses, nos abrazamos por primera vez. El 5 de febrero de este año nos troquelamos juntos y no nos despegamos nunca más.

Despedida

Y se fué nomás D.A. a los parises ochos. ¡Cuánto lo vamos a extrañar!

Decimos: mucha suerte.

miércoles, octubre 05, 2005

Rara de alimentación

Leí en México me mata que J.B. tenía que cocinar dos pollos para Rosh Hashaná o como sea que se diga. Pobre, pensé. Si yo tengo que ponerle la mano encima a un cadáver de pollo me muero. Prefiero saltar zapallitos eternamente a tener que sacarle las vísceras a un bicho. Una vez en un lugar de la costa pedí pescado y me lo trajeron con cabeza y todo. Y me miraba. Obviamente me fui sin probar bocado.

Si sigo acumulando fobias voy a terminar viviendo a cereales. Y no da. Envidio un poco a los que pueden hincarle el diente a cualquier cosa. Por ejemplo, el plato favorito de Guille es el cordero. Carne salvaje, me dice relamiéndose. La verdad es que da gusto verlo (a Gui). Pero si pienso en el pobre corderito, no puedo. Tendría que dejar de pensar porque la lista de cosas que no como fue incrementándose con los años. Ahora me inquieta lo siguiente: el huevo ¿será la menstruación de la gallina?

lunes, octubre 03, 2005

Lo que más me gusta de la Biblioteca Nacional

No es de raza, no, ni hablar. Sin embargo, su cuello ostenta una medalla que da cuenta de la jerarquía que alcanzó, vaya a saber uno por qué. Tiene unos ojos profundos pero saltones en los que me veo reflejada cada mañana cuando me acerco mucho mucho para saludarlo.

Charly va y viene por los pasillos, a veces ladra, a veces mueve la cola. Nunca fui muy fanática de los perros, pero éste es lo más.

Estilo pegajoso


En estos días húmedos la gente se pregunta quién es el asesor de imagen de Cristina. ¡Urgente un maquillador que entienda algo! Parece que en cualquier momento se termina de derretir.

sábado, octubre 01, 2005

Por qué un Blog

Según las estadísticas (?) los motivos principales son dos:
1. Por soledad, es decir para comunicarse.
2. Para quejarse.

Personalmente adhiero al segundo (la queja es uno de mis deportes favoritos) y agrego otros dos:
3. Porque, si se toman las palabras al pie de la letra, un “escritor” (por favor, con cuatro pares de comillas) debe escribir.
4. Porque es toda una fantasía.

viernes, septiembre 30, 2005

Advertencia

Hay días en los que uno está condenado a que el mundo lo malinterprete. Por eso, amigo o amiga, quiero prevenirte: si pensás dejar un comentario en éste o en cualquier otro Blog, tené en cuenta que por la red navega cualquiera. Lo que escribas puede leerlo tu amor, tu jefe o tu madre. El amante de tu amante, el padre de tu jefe, el amor de tu madre. Así que preguntale.

Siempre supe que vivimos en un pañuelo chico y que la lengua no es más que un conjunto de malos entendidos. Pero a pesar de tenerlas claras son dos verdades que no dejan de atormentarme. (También sé que Dios ha muerto y sin embargo, no me queda ninguna duda de que me sigue castigando).

Qué alguien me explique qué cuernos le pasaba a Laurita esta mañana, y si a ese le queda un rato, que convenza a Mariano de no abandonar su costiblog, y si al mismo le sobra todavía un resto de paciencia, que le haga entender a mi bombón que en realidad él piensa como yo.

jueves, septiembre 29, 2005

Lemon

No hay modo de evitarlo: elija la opción que elija quedo como una retrasada. Equis enorme, ¿por qué no puedo boicotearme un poco menos?.

Hace unos meses hablaba en el gimnasio con un amigo que se asombraba de mis actividades: trabajar en la biblioteca, cursar, escribir para el diario, escribir para Estrada, ir a la hemeroteca a investigar para los ubacyts, no faltar a las reuniones del conicet, estudiar, almorzar cada domingo con ami y api en adrogué, regar las plantas, lavar los platos, ordenar la casa y entrenar como si fuera Sara Connor. ¿Cómo podés hacer tantas cosas?, me preguntaba. Fácil, le contesté: las hago todas mal.

Escribo esto y recuerdo que a E le revienta que sea intolerante conmigo misma y que diga barbaridades sobre mí. Incluso me prohibió insultarme, así que seguro que se va a enojar. Pero bueno, si las sigo diciendo será porque me gusta que se enoje un poco.

Tonta pobre tonta

Ahora que tengo facturas, a todo el mundo se le da por pagarme con cheques. Hace un tiempito me dieron uno en una editorial, y como recién había cobrado en la Biblio decidí guardarlo. La ventaja de tener varios trabajos es que te permite ahorrar alguna moneda: vivís con el sueldo de uno o de dos y rescatás el resto para las vacaciones o cualquier otra fantasía con la que te encapriches.

Así lo hice. Contenta e ilusionada guardé en el cajón del escritorio el papel que me convertía en acreedora de 1500 pesos. Tenía la intención de acercarme hasta al banco, pero como no pensaba gastarlos, día tras día iba postergando el trámite. Decimos: preguntale.

Increíble pero no por eso menos verdadero: yo no sabía que los cheques tenían vencimiento. Ayer intenté depositarlo y me enteré de esa tan fácilmente deducible realidad. Los cheques caducan al mes de haber sido emitidos.

Para recuperar la plata debo asumir una de estas dos realidades: o que a los 30 aún no sabía lo que ya dije que no sabía, o que en un lapso de 30 días no encontré ningún momento entre la una y las tres de la tarde para llegar al banco más cercano. Me debato entre ambas posibilidades. ¿Cómo quedará uno menos tarado frente a sus jefes: reconociendo que vive adentro de un yogurt dietético o que sencillamente no puede con su vida?

De entrada

La energía negra de alguna gente no tiene límite. A los que dejaban comentarios groseros o violentos en el Blog de Mariano ya no les alcanza con eso, sino que ahora además, asumen su identidad.

Debo confesar que a mí me atraen bastante las vibraciones negativas de los peleadores. Después de todo si a esta altura de las circunstancias no cosechaste unos cuantos enemigos, estás tan frito como si no tuvieras amigos.

Todo bien con las críticas. Sin embargo, no es divertido si le sacan el nombre y el cuerpo a la osadía de escribirlas. Me parece un loco que alguien publique un post anónimo cargado de acritud. ¿Qué gracia tiene?

Ninguna, aunque vaya y pase (estamos rodeados de cobardes). Pero hacerse pasar por otro ya me resulta demasiado. Por eso les aclaro desde ya a los que tengan intenciones de revelar anónimamente sus resentimientos verretas:

Sé quienes son. Conozco a sus familias. Sé donde trabajan y donde viven. Tengo planos de las calles que transitan y de los lugares a los que asisten. Puedo repetir de memoria sus itinerarios habituales y por si esto fuera poco, también tengo fotos incriminadoras de todos ustedes y de sus parejas.

Así que cuidadito.