domingo, octubre 09, 2005

Lo que dice el viento en su canción


Desde la esquina, vi la casa más sombría que nunca. Las paredes más grises, las baldosas más agrietadas. De las cosas brotaba un silencio que no dejaba de hablarme de la muerte de mi abuelo, que es como recordarme todos mis fracasos y los suyos. Mi abuelo, esa presencia perseverante que se repetía en cada partícula de polvo; su frustración.


Siempre fui muy culposa. Comprendo que con eso no se consigue nada, pero soy impotente ante la fuerza de mis propios errores. Una vez sentí la certeza de un más allá. El halo cariñoso de un porvenir que quizás no exista, pero que si embargo me consoló con dulzura. No me resigno a perder. Me traiciona la sensibilidad, pero ni aún así dejo de ser cobarde y egoísta. Empezaré de nuevo, una vez más.

3 comentarios:

Mariano Dorr dijo...

Los tres comentarios precedentes me descolocaron totalmente. La entrada viene con una onda y uno muere de ganas de leer los comentarios de la gente de oro que lee el blog, y de repente, equis...

Ev... yo no creo que la culpa sea un tema para vos. Es más, si alguien me enseñó a abandonar la culpa, esa mujer sos vos. Me enseñaste tanto y en tan poco tiempo, Ev...
Supongo que estoy con un ataque de fanatismo por vos y eso hace que vea las cosas de este modo. No lo sé. Pero te juro que no puedo creer que seas tan genial.
Muchas veces me equivoqué respecto de vos... ahora pienso que no soportaba que fueras tan auténtica. Tan vos misma.

Ev dijo...

Buenísimo!! Es como si me dijeras: pienso que sos genial pero sólo porque mi perspectiva fanática distorsiona tu imagen!!! Preguntale. Estoy escribiendo sobre vocé. Veremos que opinás de esos posts. Salgo en un rato para lo de(l) e(quis) my love. ¿Qué datos necesitan los de AFRA? Te llamo.

Anónimo dijo...

con el tiempo aprendi que la culpa es pasado, y que el pasado es inabrazable, y quizas sea eso lo que nos genere culpa, pero...que culpa tengo yo?, si ya paso. lo del abuelo me toco, es como si me tocaras desde tan lejos, con algo tan intimo y tan mio. hoy estoy feliz, y se lo debo a mis pasos presentes y futuros.